LA GENTE AGRADECE EL HOMENAJE DE LAGUNA PAIVA AL CANTANTE

En las últimas horas se terminó en Laguna Paiva, Santa Fe, el mural dedicado a Sergio Alguacil y sólo falta la inauguración oficial.

Igualmente, la gente se acerca a pie desde los barrios cercanos o para con su vehículo y lo aprecia, como muestra del cariño que la ciudad le tiene a uno de sus hijos pródigos.

El mural es de 11 metros de ancho por 6 de alto y está ubicado en la entrada oeste de Laguna Paiva, ubicada 40 kilómetros al norte de la capital santafesina. Es una ciudad que desde su nacimiento está vinculada históricamente al ferrocarril.

Se trata de una obra decidida por una ordenanza municipal, tras la aprobación por mayoría en el Concejo Deliberante local.

Sergio Alguacil fue cantante de distintas bandas de cumbia santafesina: Sergio y La Avalancha, Los del Nilo y Los Del Bohío.

Fue una de las voces más distinguidas de Bohío, creadora de la “cumbia santafesina con guitarra”, una inspiración del músico Juan Carlos Denis.

Sergio vivió toda su vida en Laguna Paiva. De allí salía para las giras con los distintos grupos, por ejemplo a Buenos Aires, donde es muy conocido y querido, especialmente en el sur del conurbano.

El mural fue realizado por Roberto Alguacil, hermano del cantante, quien le contó a MDT que la gente ya visita el lugar y se emociona con el recuerdo de Sergio.

-No esperaba que ocurriera esto. El mural es furor en Laguna Paiva, gusta mucho y lo visita gran cantidad de gente. Todos quedaron muy contentos por el resultado. La verdad es que está impactante, se ve desde todos lados. Uno viene por la ruta y se encuentra con la imagen de Sergio, que se ve genial.

-¿Se sabe cuándo será la inauguración oficial?

-Todavía no hay una fecha definida. Lo van a iluminar primero y la idea a futuro es hacer un parque en el lugar.

-La gente se adelantó. No esperó la inauguración.

-No aguanta. Es furor. Lo que pasa es que Sergio era muy querido en Laguna Paiva. No sólo por la música, sino como ser humano. Todos lo conocían y todos lo querían. Cuando alguien tenía problemas de salud o de dinero, él enseguida armaba algo a beneficio y cantaba en las plazas para ayudar a esa persona que lo estaba necesitando. Todos los días viene alguien y me cuenta alguna anécdota diferente con él.