Amigos de zona sur, de gustos compartidos en la música y cada uno de ellos con largas trayectorias codeadas con el éxito.

Cuando se juntan Walter Encina y Ramón “El Mago” Benítez suelen volar los acordes a la cumbia santafesina, a otros géneros tropicales, al rock y al chamamé.

Están ensayando para un proyecto conjunto. Y en una de esas jornadas pasó esto. Llegaron las empanadas y dejaron de sonar las guitarras.