El cantante de La Liga está pasando un buen momento, tanto a nivel personal como laboral. Y mucho tiene que ver su representante Dante Alarcón, a quien Tito respeta, valora y aprecia.

Quien inició su carrera como representante nada menos que con el inolvidable Leo Mattioli, logró darle estabilidad  a Tito, quien no sólo se puso metas para el presente inmediato (las va cumpliendo), sino que también planea su futuro.

Para ello, más allá del tiempo que pasan juntos en las giras, Tito y Dante tienen la costumbre de reunirse en distintos lugares de la zona de Lomas de Zamora y Banfield para comer algo, tomar alguna gaseosa o un cafecito, y charlar sobre proyectos.