APRENDIERON JUNTOS A TOCAR EL TIMBAL Y HASTA COMPARTIERON GRUPOS BARRIALES

Una historia desconocida para la mayoría, inclusive para los fans de La Liga y de Los Turros. Es que sólo tocaron juntos en bandas de barrio, en el corazón profundo de Lomas de Zamora, en el sur del conurbano bonaerense.

También se deben una grabación entre ellos. Algo de lo que hablaron en los tantos video-llamada por wasap que se hicieron en esta larga cuarentena por el Covid-19.

Julio Ontivero le contó a MDT como es su amistad con Tito Omar Alí, que arrancó en la infancia, porque se criaron en la misma cuadra, a dos de distancia y los separan apenas dos años.

 Las fotos que acompañan esta nota los muestran a ambos en dos etapas de su vida. La de arriba, en un ensayo de “Salvaje”, una banda de barrio, cuando July (con el timbal) tenía 9 años y Tito, en el centro, 11.

En la foto de abajo ya están grandes. Es de antes de la cuarentena y están con un amigo en común, el representante Dante Alarcón.

Este es el relato de July sobre su amistad con Tito:

– De chico jugábamos al fútbol en el mismo club, que se llamaba “Nocito”, como el barrio donde nos criamos, en Lomas de Zamora. Nada más que él era clase 87 y yo, 89. Vivíamos en la misma cuadra, Isabel La Católica, pero a dos de distancia. La foto que ahora están publicando es de un ensayo de mi primer grupo, Salvaje. ¡Qué pibitos éramos!

-Me acuerdo que iba siempre a la casa de Tito. Enfrente a nuestras casas había canchitas y plaza. Iba hasta lo de él con otro vecino, que se llamaba Gastón, y que vivía a la vuelta de la casa de Tito, y me acuerdo que miraba por el paredón para adentro de la casa de Tito y  siempre lo llamaba por el nombre completo: “¡Roberto Omar Alíiii”!, como cargándolo.

-Salía Tito e íbamos a lo de este pibe, Gastón, que tenía un timbal y nos poníamos a tocar. Así fueron los comienzos de Tito también, porque él arrancó tocando el timbal. Después se largó a cantar.

-A veces llevábamos el timbal de Gastón a la casa de Tito, que tenía un patio grande, y nos poníamos a tocar los tres. Hinchábamos así. Esos fueron los comienzos.

-Después él se mudó para “Chaco Chico”, que no era muy lejos tampoco. Nos seguíamos viendo, incluso después tuvimos bandas juntos como “Aerolíneas” y él estuvo en “Seguí la flecha”. Cuando estábamos en “Aerolíneas” se nos ocurrió a todos los pibes armar algo para que cante Tito y así salió “Tito Rey”.

-Con “Tito Rey” tocamos sólo en dos corsos, que “explotaron”, como si hubiera sido una banda profesional. Tocamos en el corso de Temperley y después fuimos al de Itatí, de Lomas. En éste último, cuando estábamos haciendo el segundo tema llegó Damas Gratis. Nosotros éramos el grupo de barrio y, claro, al ver que llegó Pablo, pensábamos que nos iban a bajar al toque. Subieron los músicos, se quedaron todos al lado de la consola mirándonos y empezaron a poner parlantes por todos lados. Nosotros nos mirábamos y decíamos que en cualquier momento nos volaban. Pero Pablo nos dejó hacer todo el show completo.

-Me acuerdo que con “Tito Rey” teníamos una onda Supermerk2. Tito cantaba igual a Chanchín porque era fanático de él. Y entre tema y tema, yo me mandaba un solo de timbal. Parecía el “Karicia de la Onda villera”. Hacíamos un tema de Los Gedes, que era “Altas Curvas”, y Tito se movía, bailaba a pleno, agitaba, y la gente le daba bola y ya te dabas cuenta que tenía un carisma especial. Que era un bendecido.

-También hacíamos La Danza de Los Mirlos y a la gente le gustaba. Pablo vio eso y parece que le gustó. Al tiempo me toca irme de Tito Rey. Me fui a La Banda de Lechuga, que estaba probando timbalero. Me probé y quedé. Le comenté a los músicos que me iba y Tito se bajó ahí nomás, se puso mal.  Incluso, estando yo de gira con La Banda de Lechuga, fue a mi casa y se le puso a llorar a mi vieja. Le dijo que si yo no estaba más en la banda él no iba a seguir y que la banda no iba a ser lo mismo. Eso me lo contó mi vieja después. Me acuerdo que debuté con mi nueva banda en vivo en Pasión y después viene Lechuga y me felicita. Y me contó que lo había cruzado a Lescano y que Pablo le dijo “tenés un re timbaletero”, por mí. Esas son cosas que me quedan de por vida y hasta ahora lo recuerdo. Que Pablo se haya acordado de una banda de barrio que vio en un corso, está muy bueno.

-Ahí se separaron nuestros caminos musicales con Tito. Cada uno hizo lo suyo y ya no nos veíamos. Mucho menos cuando él la pegó con La Liga, pero cada tanto nos cruzábamos y él venía, me pegaba un abrazo re fuerte y me decía: “Amigo, ¿cómo estás?”. Ya no teníamos el mismo contacto que cuando éramos chicos. Preferí dejarlo tranquilo. Él hizo lo suyo y yo lo mío.

-Ahora, de grande los dos, le pude dar una mano para que labure con un ex representante mío, Dante Alarcón, que es una gran persona. Les hice la mano para que estén juntos. Dante y Tito son muy buena gente.

-Tito es súper humilde y se merece todo lo que consiguió en la música. Siempre quiero lo mejor para él. Ahora tengo mucho contacto, hablo mucho con él. Hacemos video llamada. Le está yendo bien. Tiene muchas ideas, muchos temas buenos para sacar. Antes de la cuarentena vino al estudio donde grabamos nosotros y charlamos para que en algún momento hagamos algo. Nos criamos juntos y nos merecemos ese junte en algún tema.