“La participación en la película es algo que me llegó sin buscarlo, como la mayoría de las cosas que me pasan en mi carrera. Mosquito, que es el baterista de nuestra banda, se presentó a un casting, conoció a la directora de la película, Lorena Muñoz, le contó que tocaba conmigo, le preguntaron si había manera de contactarme para ver si me interesaría participar y así se dio.

Dije que sí y de un momento a otro me encontré grabando escenas para una película del cine nacional, con Natalia Oreiro, con Roly Serrano… La verdad es que la experiencia personal fue muy buena.

Tuve la posibilidad de conocer a los músicos originales de Gilda: a Edwin Manrique , a Manuel Vázquez, a Jordan Otero, el hijo de Raúl Otero Larrosa, que murió en el accidente, a Danny de la Cruz ya lo conocía por haber tocado juntos, conocer a Natalia, admirar además su forma de ser como persona, tuve la posibilidad de conocer a Ricardo Mollo, un ídolo de la guitarra para mí, y la verdad es que fueron cosas re lindas las que vivimos.

Yo era chico cuando Gilda cantaba y tuve la posibilidad de verla en “Galáctica”, el baile de la Rotonda de LLavallol, una noche en la que también tocaron Sombras con Agostini y Peluche. Yo fui a ver a Sombras y terminé descubriendo a una artista como Gilda, que tenía un magnetismo imparable, algo especial, una energía, un carisma, no sé cómo llamarlo…

Después, de grande, fui descubriendo un poco más su obra, como era su vida, todos sabemos que tras su muerte mucha gente la fue descubriendo y empezó a consumir sus canciones, descubrió sus discos. Yo soy en la película el que interpreta al bajista Gustavo Babini, fallecido en el accidente. Las historias de los muchachos originales son atrapantes, lo que iban contando, detalles de cómo fue el accidente, qué hicieron en el momento, la noche anterior, lo que hablaron con ella, los proyectos que tenían… “.