“CRECÍ CON SUEÑOS Y AÚN LOS TENGO”, CONTÓ EN AQUELLA NOTA DE FEBRERO 2017 (MDT 118), AL COMIENZO DE UNA NUEVA ETAPA EN SU CARRERA

(Tercera parte de la nota publicada en MDT 118, en febrero 2017)

“A mí, como cantante, nadie, absolutamente nadie, me regaló nada. Yo acabo de rescindir contrato con una multinacional como Sony porque no me apoyaron, no cumplieron con mis expectativas. O sea, a mi no me pueden venir a contar nada. Nunca me tembló el pulso para nada. Yo pasé por Magenta, por el manejo de los Kirovsky, por el manejo de Akkua Management, conozco por nombre y apellido a todos los que manejan la movida tropical y con todos me puedo sentar a tomar un café de la mejor manera, no entré nunca en guerra con nadie, si en algún momento pudieron haber discusiones comerciales no pasaron más allá de eso”. “Crecí con sueños y aún hoy los tengo. Con la banda hemos vivido cosas muy lindas, pero también de las otras. Y siempre la luchamos codo a codo, apoyándonos unos a otros. Mis músicos son como mis hermanos y además tengo a mi hermano y a mi primo entre ellos. Sé que todos están conmigo, me acompañan, me apoyan… “.

“Un par de integrantes del grupo se alejaron en un momento porque hicieron musicalmente otro camino, partieron por decisión de ellos. Otra parte muy importante en estos quince años fue Papirola, lo quiero mucho, hace mucho que no lo veo, pero habernos desligado laboralmente no influye para nada en el cariño que le tengo. Se alejó por cuestiones personales, pero es mi amigo y va a ser mi amigo siempre, yo lo conozco mucho y él me conoce mucho a mí y eso no me lo va a quitar nadie. Tengo que mencionar a Mackanaki, un eslabón importante en mi carrera, también destacar a gente de mi staff: Tumba, Padrino, Tula, el Tucu…

Con ellos estamos trabajando hace muchos años y también son parte de este proyecto. Mi viejo, toda mi familia, los amigos, los colaboradores, los fans. La parte más complicada de esta trayectoria que llega a quince años fue en los comienzos, con muchas de esas personas, los tiempos de vacas flacas, cuando compartíamos un café entre dos porque ni había para pagar dos cafés. Estos quince años me dieron la posibilidad de conocer gente muy linda, de tener nuevos amigos, de trabajar en una relación de amistad”.

“Ahora estoy por poner mi oficina, por lo que me desligo de Mackanaki, en buenos términos, porque somos amigos desde hace muchos años, trabajó con el sonido, como representante, hicimos una amistad muy fuerte y hoy la vida nos lleva a realizar un parate en lo comercial, pero ya está hablado y este es un nuevo reto que yo quiero encarar a nivel personal, obviamente de la mano de la experiencia que fui ganando, aunque la experiencia a veces mucho no sirve en los desafíos porque te puede salir el tiro por la culata, pero también creo que si uno no afronta las situaciones te quedás medio estancado. Estoy en esa etapa, festejando estos quince años y empezando una nueva apuesta. Estamos acostumbrados a eso, a defender lo nuestro a capa y espada, siempre tratando de lograr lo mejor para nosotros, para nuestras familias y para nuestro orgullo. Si tuviera que definir en una expresión que es Sebastián Mendoza como grupo, diría a pulmón, siempre a pulmón, nos manejamos de esa manera, es el resumen de todo”.