EN ESTA CUARENTENA, TRABAJO A PLENO EN EL ESTUDIO PROPIO, MUCHAS CANCIONES CON COLEGAS Y TAMBIÉN UN DISCO NUEVO QUE VA ALUMBRANDO

El piano, las guitarras, otros instrumentos, recuerdos de aquí y de allá. Una decoración que se adecuó para las exigencias de estas cuarentenas.

Porque Rodrigo Tapari no sólo compone y graba en el estudio que tiene en su casa. También sale desde allí para las notas en vivo, para algunos videos o recitales.

-Hace rato que tengo el estudio. De hecho, estaba bastante abandonado, pero la cuarentena me ayudó a reconciliarme con ese espacio. Eso es lo que Dios me tenía preparado para estos momentos porque gracias a tener mi estudio acá puedo seguir trabajando también.

-Llevas poco más de dos años como solista y ya lograste varios éxitos. Es muy meritorio.

-Todo se armó con mucho sacrificio. Arrancamos de cero, con una mano atrás y otra adelante. Teníamos dos canciones nuevas nada más. Al poco tiempo mi esposa se puso como mi representante, a manejar mi agenda y empezamos a trabajar. En el medio también hubo que hacerse tiempo para preparar el disco. Era un tiempo que no teníamos, porque debíamos trabajar para solventar todos los gastos que afrontamos en el proceso de cambio. Y la verdad que lo terminamos medio a los ponchazos, en los huecos de la agenda de presentaciones. Vinieron “Que ya no me llame” y “Y para qué sufrir”, que funcionaron muy bien. Después: “Acá me tenés”, cuyo video se hizo en España, y  luego “Fue difícil”, que al día de hoy es muy fuerte en el repertorio que tenemos. Es un cover de una amiga mía, María José Quintanilla, de Chile. Yo me encontré con esa canción en una gira en España. Le comenté que estaba sonando allá y ella se emocionó. Me dijo de hacerla. Así fue como lo grabamos. Después pude traerla a mi primer Gran Rex como solista y esa noche cantamos juntos una canción, que dentro de poquito saldrá en YouTube.

Después vino “Es tan grande este amor”, que al día de hoy es de las más escuchadas, rozando los 60 millones de reproducciones, igual que la primera canción, “Que ya no me llame”. Por suerte, después llegaron temas que, la verdad, jamás pensé que fueran a tener la repercusión que están teniendo. Por ejemplo, “Esa Malvada”, un cover de la época de los 90, que conocí por el grupo Volcán. Decidimos hacerlo para lograr algo divertido, bailable, y resultó muy bien. Muchas canciones que son parte del disco, como “El abrazo de mamá”, dedicado a las madres que ya no están, nos dieron muchas satisfacciones.

Estuvimos dos años para terminar el disco, pero gracias a Dios fue aceptado. También me ayudaron mucho que yo venía cantando con Ráfaga canciones de mi autoría, como “Muero de frio”, “No te vayas”, “Dame a entender”, “Vengo a gritar que te amo”, incluso “Una cerveza”, y esas entraron en los shows y me ayudaron a seguir.

Hoy estoy por presentar tres canciones nuevas. Falta poquito, ya están casi terminadas. Se titulan: “Dame tu mano”, “Confieso” y “Besito”. Las tres van a formar parte de mi segunda placa.

-¿Qué pensás para este segundo disco? ¿Sólo tendrá temas propios o también habrá algún cover?

-Trato de surtir un poco el disco. Por supuesto, habrá mayoría de temas míos, pero  también me gusta darle la posibilidad a los cover que sentimos en el corazón que pueden funcionar. Me pasó también con “Nunca me faltes”. Todavía no tenemos decidido qué cover vamos a hacer, pero sí está decidido que en cada disco voy a hacer algunos, porque está bueno reversionar. También nos gusta hacer eso. Es un desafío. Como decimos nosotros, es una búsqueda de darle  una vuelta más de rosca.

-En cuarentena grabaste mucho con los colegas.

-La verdad que sí. Creo que la música se trata de eso, de compartir, más cuando uno trata de caminar el camino de Jesús. La palabra de Dios dice de amar al prójimo y hacer todo con amor. En primer lugar, creo que es bueno que te tengan en cuenta, que te llamen para participar de una canción. Este año hice varios. En “Hermandad”, una colaboración con Mauro Piñeyro, y en  “Heroes sin capa”, de la mano de Chelo Torres y SER TV, participaron artistas de distintos países. Eso es extraordinario.

Pero también es bueno ayudar a que nuevas figuras muestren sus cosas. Creo que en La Argentina hay mucho talento que no se ve. Y está bueno que uno ayude a que salgan a la luz, porque estamos tendiendo la mano, como alguien nos la tendió cuando nosotros estábamos empezando.

Fotos: Antes de la cuarentena, sólo y con la banda.

(CONTINUARÁ)