Música fiestera, bien divertida y letras para las bromas, para pasarla bien. Esa es la propuesta de siempre de El Guachoón, que está terminando el año bien arriba, con mucho trabajo, con temas nuevos que están sonando y otros listos para salir.

Y con muchos proyectos lindos por delante.

El balance 2018 le da bien y eso le permite encarar lo que viene con enorme optimismo.

Gaby, El Guachoón, es valorado por su faceta sobre los escenarios. Pero hay otra que también merece ser conocida.

-¿De chico, cómo fue tu relación con Papá Noel? ¿Estaba presente en tu familia o no formaba parte de la tradición de ustedes?

-Estaba. Pero, como a todos los chicos, la ilusión se terminó un día cuando me di cuenta que quien traía los regalos era mi abuela o escuché que algún tío “copeteado” se olvidó de los regalos.

-¿Cómo vivías las fiestas de fin de año en tu barrio?

-Yo soy de Villa Corina, en Avellaneda, y lo pasaba con mi familia. A veces venían mis tíos de Ezpeleta. Tengo lindos recuerdos de las fiestas. Cuando empecé con la música ya tuve varias fiestas con la banda. Y estuvo bueno, vivimos lindos momentos y se sintió diferente. A medida que se acercaba la hora de los brindis, capaz que estábamos viajando. Y el Mantecol lo habíamos cortado a las 8 de la noche, jaja. Así he pasado fiestas en Mendoza, en Santa Fe, en San Juan y en ciudades de la provincia de Buenos Aires. Ahora, con “Betin” (su representante, Beto Godoy) lo que hacemos es brindar en casa y después tocar en alguna localidad cercana. Por ejemplo, el 25 vamos a Los Toldos y Chacabuco.  

-¿Fue bueno para vos el 2018?

-Sí, muy bueno. Se armó un buen equipo con “Betín”. ¿Cuánto va? (le pregunta a su representante, que asiste a la nota en silencio y que contesta: “Dos años”). ¿Nada más? Parecía más. Se trabaja bien, también salimos al exterior, a Uruguay, a Brasil, y acá andamos por todos lados.

-Sos el Papá Guachoón de los egresados y estudiantes.

-¡Exacto!

-¿Por qué crees que te eligen para ese tipo de fiestas?

-Porque me ven como a uno más de ellos, aunque tengo más edad, por supuesto. No te voy a decir que me escucha toda la familia porque no es así. Me escuchan más los pibes. Todavía me falta para ser como el Grupo Sombras, por ejemplo, que ustedes sacaron en la última revista. ¡40 años!, qué loco. ¡Aguanten el Grupo Sombras y Juan Zapana, que toca el teclado como yo! Lo que admiro de este grupo y de un montón de consagrados son los estilos firmes. Como se mantienen a pesar de las modas. Está bueno ir cambiando, ir mutando y reacomodando tu música, que tiene un estilo, pero también está bueno conservar eso que te llevó a causar algún impacto en la gente.

*La nota completa la leés en MDT 139, que ya está en los puestos de diarios y revistas.