No sabemos cuál será su apodo cuando vayan avanzando los años. Ni tampoco si tendrá apodo. Pero era toda una tentación titular así esta nota al contar que el 25 de noviembre de 2015, en el hospital Español de la ciudad de Buenos Aires, a las 9.25, llegó a este mundo Rafael Lisandro Carret, con 3,600 kilogramos y 50 centímetros de altura. Viajamos hacia atrás en el tiempo y rescatamos un dato: hace más de 30 años un famoso actor, compositor y presentador llamado Rafael “Pato” Carret llevaba adelante, junto a su hijo Lisandro, un espectáculo denominado “El Show del Pato y del Patito”.

La criatura que acaba de nacer lleva justamente los nombres del papá y del abuelo (fallecido en 2014) y bien podría llegar a tener un apodo igual o similar a ellos, aunque más allá de esa simpática especulación hay una tierna anécdota relatada por el propio conductor y actor Lisandro Carret: “El 9 de agosto de 2014 ingresé a Pasión y a las pocas semanas falleció mi papá, a los 90 años de edad. En marzo de 2015, al terminar la temporada de verano, caigo un poco de todo lo que me había pasado con papá y me agarra medio una depre, pero un día se levanta mi mujer, Erika, y me dice que soñó que mi papá le tocaba la panza. Eso fue el primero de marzo. Un mes y pico después se hizo una ecografía, se confirmó que estaba embarazada de cinco semanas y daba como fecha de gestación el 1 de marzo, la fecha del sueño.

Esta criatura vino entonces con esas bendiciones. En aquel momento decidimos que el nene se iba a llamar Rafael, como mi viejo, y Lisandro, porque cuando buscábamos el segundo nombre mi mujer dijo que quería que tuviera el mío. La gente me decía ¡Qué lástima que no lo va a conocer tu viejo! y yo les decía que fue el primero que lo conoció, porque cuando se fue de este mundo volvió a ser un ángel, lo que somos todos en estado natural, ángeles de energía que decidimos venir acá para aprender más lecciones. Mi viejo se había transformado de nuevo en un ángel que nos estaba cuidando y mandó a otro angelito que estaba con ganas de venir a vivir una experiencia humana, así que el abuelo y el nieto se conocieron, jugaron y en un momento le dijo “es la oportunidad para que vayas a devolverles la alegría y la felicidad, a explicarles que todo es un ciclo, que nacemos y morimos permanentemente y que todo es así”. Yo lo entendí de esa manera”.

Lisandro contó además que pasó su cumple número 42 (el 23 de diciembre), la Navidad y el Año Nuevo junto a su mujer, su hijito, su mamá Cecilia, su hermano menor, Román, su tía Cristina y su abuela María Cecilia, de 93 años, chocha con el primer bisnieto. “Ahora disfrutamos de unas vacaciones en familia, con Erika y Rafa, en Villa del Dique, Calamuchita, provincia de Córdoba, el lugar donde mis padres construyeron su casa y nos criamos con mi hermano. Durante el verano voy a estar trabajando en la conducción y animación de festivales, eventos, mi show en Córdoba y viajando todas las semanas para conducir Pasión de Sábado junto a Marcela Baños”, concluyó el feliz papá.