Oscar Belondi tuvo una larga charla con MDT, reflejada en la edición 140, que actualmente está en los puestos de diarios y revistas.
En una parte del reportaje se habló de los dúos grabados a lo largo de su carrera, muchos de ellos con cantantes casi desconocidos. Eso derivó en jugosas reflexiones suyas.
-Tenés muchos dúos dando vuelta, en algunos casos con artistas que parecen muy lejos de tu estilo.
– Me invitan y…allá voy, no tengo problemas, y es un gusto. Que te tengan en cuenta es importante y estar en todos lados está bueno también. No quiere decir que todas las canciones sean éxito, porque no. Simplemente las canciones funcionan cuando las arreglan bien. Habré grabado con 100 artistas y no todos pegaron, pero uno no puede opinar sobre los gustos y sobre las ideas de los colegas. Grabé con muchos chicos amateurs que por ahí apuestan a una manera, a un arreglo, y a lo mejor terminan sin repercusión. Los gustos me los di también, como el haber grabado con Antonio Ríos, que fue mi sueño, o con Dalila, que me acompaño en una canción. Lo de Antonio me superó en todo.
Me buscan y voy, pero yo no estoy muy detrás de los colegas consagrados. Me brindo un poco más con los más pibes, por eso tampoco opino sobre los arreglos, porque en definitiva uno siempre apuesta a sus sueños, a sus arreglos, a sus canciones. Si pudiera opinar en todas, no digo que fueran éxito, pero por ahí pegaría una vueltita en el mercado, se escucharía un poco más. Pero no quiero incomodarlos con consejos o que piensen que quiero imponerles algo. Me interesa saber que se sintieron bien, que disfrutaron y que grabaron la canción con alguien que querían grabar.
-En definitiva, les respetas el deseo y la ilusión.
-Obviamente, porque uno no es el dueño de la verdad y no puede opinar sobre los arreglos y las ideas de los colegas. Las cosas más sencillas, como el reggaetón, hoy son un fenómeno mundial. Grandes artistas y grandes arregladores están compartiendo canciones y videos con estos muchachos para meterse un poco con la nueva generación, con esta moda que es mundial y no hay que desmerecer. La música es música y uno tiene que callarse, saber apreciar, disfrutar y no opinar sobre los gustos, las ideas y, mucho menos, sobre los sueños y la ilusión de los chicos.
-Es decir, no te olvidas de lo que eras cuando empezaste.
-No se puede.
-Muchísimos lo olvidan.
-No se puede, imposible olvidarse.
-Sin embargo, se olvidan. Te das cuenta que lo olvidaron, por lo que opinan, por cómo lo dicen.
-No creo que se hayan olvidado. Simplemente que se mienten.

*La nota completa la encontrás en MDT 140. Buscala en los puestos de diarios y revistas.

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