El orgullo de Claudio Benítez es haber sido pionero en un estilo que hoy se puso de moda

 -Me pone muy feliz que la cumbia colombiana se esté imponiendo en la gente. Cuando yo empecé en esto, allá por el 1998, fuimos los primeros en traer ese género a La Argentina. Y ahora está bueno que se inyecte en el público. Para mí es un orgullo, tanto como artista y como amante de la cumbia colombiana que soy- le dijo Claudio Benítez, cantante de Onda Sabanera, a MDT.

La nota se publicó en MDT 140 y lo recordamos para aquellos que no hayan accedido a esa publicación.

Hacía pocos meses que la banda había cumplido 20 años de carrera. En 1998 había surgido con un estilo distinto, llamativo, que para muchos resultaba extraña y que para otros fue como revolucionaria.

Onda Sabanera logró muy buena repercusión al poco tiempo y se ganó el respeto de muchos colegas, como por ejemplo, de Los Palmeras. Con la banda santafesina, Claudio grabó “Olvídala”, un tema que ya es un ícono en la cumbia argentina.

-Hablanos de los temas nuevos de Onda Sabanera. Algunos ya los estás presentando en tus shows-  le pedimos a Claudio en MDT 140.

-Tratamos siempre de mantener el estilo, pero adaptándonos a los tiempos. Tenemos un gran tema que se llama “Ésto no se acaba”, que grabamos con un acordeón verdulera. Ahí ya le pusimos otro condimento al disco. Y también hay uno, titulado “Para qué mentir”, que incluye trompetas y acordeón. Por otra parte, grabamos un gran clásico, “Cómo te extraño”,  del gran Leo Dan, que hicimos al estilo Ángeles Azules, algo muy innovador, aunque siempre manteniendo la esencia de Onda Sabanera, obviamente.

-Veinte años de carrera. ¿Qué se siente?

-Una gran alegría y satisfacción. Por eso mi eterno agradecimiento a todos nuestros seguidores. Gracias a ellos esta banda sigue viva e intacta. Les digo: muchas gracias por estar hace 20 años al lado de esta súper banda y por seguir apoyándonos día a día y dándonos ese gran cariño y respeto. Muchas bendiciones para todos. Que tengamos un 2019 muy bueno para todos, lleno de éxitos, y que sigamos gozando la cumbia, mamita, como digo siempre.