-Seguimos trabajando de lo que nos llena el alma, lo que respiramos día a día…La música- responde Maxi Appap al saludo clásico de ¿cómo estás?

Esto junto a una sonrisa juvenil, tímida, sencilla. Casi la misma de cuando lo conocimos, hace ocho años, en sus comienzos. El crecimiento como persona y como artista no le contaminó el ego.

Viene de darse el gusto enorme de cantar en La Trastienda, con el valor simbólico de un sitio que parecía vedado a la movida tropical.

Y una reciente gira por Bolivia le acarició el alma, porque descubrió que está entre los número uno en ese país y la recorrida pensada para una semana terminó extendiéndose a un mes. Y dio largas entrevistas en radios, lo premio una revista prestigiosa y hasta fue cocinero invitado en un programa muy popular de la TV.

-Desde el 2009 que no iba a Bolivia. No se daba por alguna u otra cosa y de golpe me encuentro con que en ese mercado me estaban esperando. Fue increíble todo lo que viví. La gira iba a ser por una semana y pico y terminó en un mes. Me encontré que lo que había sembrado años atrás seguía intacto-cuenta.

*Ver la nota completa en la edición 96 de MDT. La encontrás en los quioscos de diarios y revistas.