PRIMER RECITAL VIRTUAL DEL CREADOR DE “ETERNO AMOR”

El músico y cantante le contó a MDT que esa canción quedó en el primer lugar cuando hizo una consulta en redes sociales para ver qué temas querían para el 12 de setiembre.

En esa fecha dará su primer recital virtual, que será también su primer contacto musical con la gente desde que empezó la cuarentena por el Covid 19.

Martin es el hijo de Onofre Paz, creador y director de Los Manseros Santiagueños, conjunto que también integró durante 10 años.

Después de la extrañeza por el encierro, el músico tomó con tranquilidad la cuarentena y se recluyó en su casa de General Rodríguez, en el oeste del Gran Buenos Aires, para componer y disfrutar de momentos con sus tres hijos, después de tantos años de giras y fines de semana fuera del hogar.

Al contrario de lo que piensan muchos, Martín Paz nació en Capital Federal y siempre vivió en Buenos Aires, sencillamente porque su padre se vino de Santiago del Estero hace más de 60 años (como sus compañeros de conjunto), acá formaron familia y ya no volvieron, salvo para los shows.  

–¿Cómo son tus expectativas para el recital virtual del 12 de setiembre?

-Son buenas. Estamos ansiosos. Es un trabajo que lleva bastante tiempo. Uno tiene que encontrar el lugar para hacerlo. Si bien tengo empresa discográfica, no es una multinacional y todo se hace más cuesta arriba porque uno lo tiene que hacer un poco a pulmón, asociarse con alguien, encontrar la locación, contratar cámaras, sonido y luces. Se hace engorroso, pero también tenemos la necesidad de poder encontrarnos con la gente. Desde que empezó la pandemia hasta ahora yo no hice ningún recital en vivo.

-¿Cuál va a ser el formato, qué le podemos adelantar a la gente?

-En principio que va a ser en vivo, no va a estar grabado, y los músicos van a estar tocando conmigo. El repertorio está armado junto con la gente porque los consulté por las redes. En base a eso, y a lo que nosotros queríamos mostrar, se armó la lista de canciones, como para un recital de una hora y pico. Por supuesto que hay una ansiedad lógica y seguramente será algo raro porque uno está acostumbrado a la devolución de la gente con el aplauso. Terminar de cantar y no recibir nada va a ser un poco extraño.

-¿En esa lista de canciones está “Eterno amor” o no entró?

-Jaja. Está primero. Ganó por goleada.

-Te lo grabaron artistas de todos los géneros.

 -Hoy por hoy tiene 240 versiones; de Uruguay, Bolivia, Chile…Me acuerdo que en un momento me enteré que había 30, 40, 50…y cuando llegamos a los 100, le dije a mi coautor de ponernos en campaña para saber exactamente cuántas eran. Nos ayudó un muchacho de Mendoza y llegamos a 178. Y lo que remarco es que son todas versiones profesionales, no caseras. Hicimos un videíto, que subí a las redes, agradeciendo a todos, como El Indio Lucio Rojas, Los Alonsitos, Fabricio Rodríguez, Jean Carlos, El Chinito, grupos de cumbia, de chamamé, de blues, una chica de Uruguay, entre otros. A raíz de ese video aparecieron más que nos informaban ellos mismos. Así que volvimos a pasar en limpio y llegamos a 240.

-¿Hay alguna que te gustó más?

-Hay muchas. Igual, no quiero que nadie piense que no me agrada alguna versión porque no es así. Hay una de Catherine Vergnes, una chica de Uruguay, que le dio como una vuelta de rosca al tema porque inclusive en la segunda parte de la canción le hace como otras melodías. Lo grabó con un chelo y una guitarra y suena diferente. Hay muchas versiones lindas. Jean Carlos la hizo en salsa y merengue, bien arriba, muy alegre. La de Los Alonsitos, en chamamé, también está buena. Hay una en blues del hijo de Juan Carlos Carabajal, que se llama Lucas. Y en cumbia hay unas cuantas. Todas me gustan.

-¿Cuántas canciones tenés?

-No sé, la verdad. Pero lo que sí sé es que muchas canciones mías tienen muchas versiones. “Adios, que te vaya bien”, que la hice con Juan Carlos Carabajal hace 20 años, la grabaron El Chaqueño Palavecino, Los Huayra (una vez en vivo y otra vez en estudio), El Chinito, Facundo Saravia, Los Manseros Santiagueños, El Chango Nieto y Peteco Carabajal, entre otros.

Otra canción mía, “Semilla de chacarera”, la grabaron Los Manseros Santiagueños y Sergio Galleguillo, entre otros.

-¿Es cierto que tu mamá también componía? ¿También era de Santiago del Estero?

-No, ella nació acá. Fue autora, aunque sobre todo en la primera etapa con mi viejo. A mí me llega de los dos lados esto de componer, porque mi viejo también es autor y compositor. Yo me siento más seguro y más cómodo en la composición. He escrito temas, pero pienso que para eso está el autor. Una buena letra y una buena música hacen una buena conjunción. Ayer hice una publicación en mi página sobre Adolfo Marino Ponti, el primero que le puso letra a mis músicas, cuando yo tenía  16 o 18 años. Después pasó que ya no lo vi y uno va encontrándose con otra gente. En mis últimos discos estoy trabajando con Néstor González y Daniel Cuevas; uno es jujeño y el otro, salteño. Somos casi de la misma edad y hay un “feeling” absoluto a la hora de componer, nos conocemos mucho y basta un audio para hacer una canción.