Nunca le escapa a las preguntas, vengan como vengan. Por eso, esta nota pasa por varios temas: trabajo (mucho), el nuevo disco (ya reconocido), amores, intimidades de su vida de separado y la política.
Mario Luis reparte hoy sus días libres entre su casa en la ciudad de Temperley, en el sur del conurbano bonaerense, y sus escapadas cada vez más seguidas a su pueblo (San Genaro) en Santa Fe.
Sigue trabajando muy fuerte en todo el país. Una enorme alegría (“una bendición”, destaca él) para todo su equipo.
Está presentado sunuevo material. Y de eso hablamos de entrada en la nota para MDT 142, que está actualmente en los puestos de diarios y revistas.
-Ya te va dando satisfacciones el nuevo disco. ¿Qué número de placa es en tu carrera?
-Ayer venía pensando en eso. Creo que debo ir por el 12 o 13 como solista, con algunos de colección en el medio. Este último se atrasó por varios motivos. Porque hubo mucho trabajo el año pasado. Porque hay muchos temas inéditos, temas propios, y eso lleva más tiempo de elaboración. La mayoría de los temas tuvieron rápida difusión y pasó algo increíble y hermoso: ya está considerado para los Premios Carlos Gardel. Para mí es una alegría enorme. No me importa si gano el premio o no. Eso es otra cosa. Que lo tuvieran en cuenta, que entrara en las postulaciones, ya es para mí todo un logro. Lo siento como un reconocimiento a una carrera de mucho sacrificio.
-Tiene un título llamativo.
-Sí: “Entre amantes y enamorados”. La temática tiene que ver con eso. Canciones de doble vida, de romances extramatrimoniales…Hay un tema que se llama “Paredes desgastadas”, que es de Walter Argañaraz, el productor general de “Pasión de Sábado”. Yo aporté un par de estrofas, pero el tema lo trajo él. Una historia linda, pero con un final trágico.
(La nota completa la leés en MDT 142)