-La gente me adoptó. Soy el hermano, el primo, el abuelo o el tío de muchos. Con los años que tengo de trayectoria, creo que voy por la cuarta generación. Y lo mío está pasado del padre al hijo y del abuelo al nieto. De otra manera, el pibe hoy escucha otra cosa. Sin embargo, voy a un lugar donde hay sólo pibes, y mis temas explotan. Entonces creo que la gente se quedó con un par de referentes o de clásicos. Me gusta ser un clásico. Creo que hemos logrado instalarnos en el gusto de la gente. Cuando va a un show, el público recibe lo que va a buscar y eso está más que bien. Y el colega que arranca está complicado, porque muchas fuentes de trabajo se han cerrado y las que quedan están peleando para meter gente. Valoro tanto al empresario que me lleva porque sé del trabajo que le cuesta poder cumplir con el artista y con la gente. Está muy complicado el negocio de la música- le comentó Mario Luis a MDT, en la extensa nota que le hicimos para la edición 142.
-Hablás de una cuarta generación que te sigue. Esos pibes, ¿con qué temas se enganchan, qué piden?
-Le entramos con “El precio de su engaño”, “Paisaje”, “Olvidarme de mí”, “Historia entre tus dedos”, “Doble vida”, “Cómo pude amarla”, que fueron los temas que se escucharon a morir. Y al final, los temas nuevos que se van instalando de a poquito. Los temas bien arriba, “Loquito por ti”, “Bonita y mentirosa”…También tenemos preparado un bloque de música colombiana y otro de sonidera. A los jóvenes les gusta mucho.

(La nota completa la encontrás en MDT 142)