SU RUTINA DE GIMNASIA, SUS LABORES DE ENTRECASA Y LO QUE LE DICEN LAS MUJERES POR UN LADO Y LOS HOMBRES POR EL OTRO

Mario Luis pasa la cuarentena en soledad en su casa de Quilmes, en el sur del conurbano bonaerense.

El cantante de San Genaro (Santa Fe) le contó a MDT sobre lo que sintió en los inicios de la reclusión social y de qué manera va superando la continuidad de esta medida para combatir el Covid-19.

Familiero como pocos, esta separación por tanto tiempo de la gente a la que ama le duele muchísimo, pero es consciente de que otra cosa no queda.

-Todo es cuestión de tomar fuerza y seguir mirando para adelante –señala-. Las primeras semanas fueron de mucha angustia e impotencia. Ahora ya no queda otra que esperar. Así que estoy tranquilo, haciendo cosas, cortando el césped, limpiando la casa, poniendo ropa a lavar, planchando, saliendo una vez por semana para pagar impuestos e ir a comprar cosas al mercado. No te olvides que los músicos estamos en cuarentena desde el viernes 13 de marzo.

-También tenés una rutina de gimnasia. Subís a tu cuenta de Instagram videos con tus actividades.

-Me armé una rutina de hora y pico y fui aumentando. Tenía todo en casa y a veces uno no le da pelota. Así que me dije de preparar un plan para estar bien, para sentirme activo. Arranqué con 15 minutos de bicicleta y hoy estoy haciendo de 45 a 50 minutos. Después hago un poco de fierros. También, un poco de Taebo, una disciplina que practicaba cuando estaba en San Genaro. Me mantengo bárbaro. Estoy muy contento porque me siento activo y ágil.

-A muchos la cuarentena los tiró para abajo y descuidaron su físico.

-A mí, no. Todo lo contrario. Estoy siempre activo con respecto a lo físico y eso me mantiene bien.

-¿Cómo es tu rutina diaria?

-Duermo hasta cerca del mediodía. Me levanto. Tomo mates, me ocupo de algún quehacer de la casa y a eso de las cuatro de la tarde arranco con la rutina de gimnasia. Después me como una fruta. Y tipo ocho y media o nueve me preparo la cena, que por lo general es un churrasco, una pechuga o una pata y muslo. Todo al horno, porque no uso aceite. Con la cena me tomo un vinito o una cervecita, tranqui. La verdad que me siento bien con la vida que estoy llevando.

-No es común que hombres que vivan solos suban a las redes sus actividades caseras. También te diferencias en eso. ¿Cómo reaccionan? ¿Qué comentarios te dejan?

-Muchos hombres hacen lo mismo, o casi. Y es verdad que les cuesta reconocerlo y mucho menos mostrarlo. Los que están casados me dicen: “Negro, lo hacés porque no te queda otra”. Pero no es así. Lo hago porque me gusta. Me manejo muy bien solo. Y me gusta mostrar porque también es una manera de que el tipo que está solo diga: “No soy el único que lo hace”. Pero, bueno, lo importante es que me gusta hacer los quehaceres de la casa.

-Las mujeres valoran eso que mostrás.

-Y las mujeres le dicen a los hombres: “viste que se puede hacer”. Algunos hombres se quejan: “este Mario que se deje de limpiar la habitación, que ahora mi mujer me lo quiere tirar a mí”, jaja. Lo importante es que tengo muy lindos comentarios de parte de la gente, entre ellos de los colegas. Ellos también se divierten con mis historias de Instagram, jajaja. Muestro de todo, hasta las cosas más simple. Por ejemplo, cuando preparo una picada de mortadela y queso. Porque uno es tan normal y natural como el otro. Ese es el tema. Me siento una persona como cualquier otra, sólo que mi profesión es cantar. Y no tengo problemas en mostrarme cortando el césped o haciendo un asadito. El otro día me puse a hacer “palmeritas”, lo subí y la gente me pedía la receta. Eso es muy lindo. 

-¿Siempre fuiste así o se te desató en los últimos tiempos?

-Siempre. Me hiciste acordar de algo. Un día, después de subir unas de esas historias preparando algo para comer, recibí un mensaje de Mara, mi ex esposa, con quien mantengo una bellísima amistad. Me dijo: “Cuando estabas conmigo no hacías nada”. Jajaja. Me hizo reír.  Le contesté que ella no me dejaba entrar a la cocina, jajaja. .