LA CANTANTE ARGENTINA, TRIUNFADORA EN AMÉRICA, GRABÓ EN BUENOS AIRES SU SÉPTIMO DISCO

Aunque lleva muchos años radicada en Chicago, Estados Unidos, Argentina sigue sacudiendo las fibras más íntimas de Makarena.

Acá están sus hermanos, su madre, sus sobrinos, detalles inolvidables de su vida y los bellos recuerdos de sus inicios en la música.

Si bien empezó a viajar en la adolescencia, primero con el grupo “Desnudas” (11 mujeres, con ella como voz principal) y luego como solista, cada vez que regresa recupera su cable a tierra.

La música tropical la acompaña desde siempre en sus diferentes vertientes. Y la llevó a recorrer toda América.

Estuvo radicada mucho tiempo en Perú y en México llegaron a considerarla como propia por sus éxitos en ritmos de ese país: Banda, Corridos, Rancheras y Cumbias Norteñas entre otros.

Precisamente en agradecimiento al público mexicano grabó su disco “Dentro mío” y luego, “Me bebí tu recuerdo”. Ya por esa época compartía escenarios con grupos como  Los Tigres del Norte, Los Tucanes de Tijuana, Los Recoditos, La Banda el Recodo y el Trono de México, entre otros.

Inquieta, como siempre, en un momento decidió tomarse un descanso en la música y estudió actuación en Estados Unidos, como parte de su preparación como artista. Era una asignatura pendiente. Sabía lo que eso significaba para su carrera. Su padre era actor y músico, con una carrera que lo llevaba de La Argentina al mundo.

Cuando volvió a la música, con el disco “Sin mirar atrás”, presentó una novedad: la cumbia con bandoneón, bajo la dirección de Joseph Chaparro y del colombiano Mike Pulgarín. Lo editó Dissa Records y fue un éxito total en toda Sudamérica (llegó al Disco de oro).

Perlitas de su carrera, que continuó con éxito y que siempre proyectó para más.

Makarena estuvo unos días en La Argentina y MDT aprovechó para charlar con ella.

-Estás grabando. ¿Disco número cuánto?

-El séptimo.

-¿Con qué vas a sorprender a tu público?

-Vuelvo con un estilo fuerte, con una cumbia para bailar. Para que se den una idea, al estilo Los Ángeles Azules, pero en mujer. Es un material producido por americanos, latinos, en Chicago: Ismael Mottas y Manuel Arellanos. En Argentina estoy poniendo la voz en el estudio del genial Joseph Chaparro, el creador de tantos grupos, como Commanche, Peluche, Gilda…

-Estás en la búsqueda permanente de la sorpresa.

-¡Sí! Este estilo está lleno de instrumentos de vientos, tiene mucho ritmo y la idea es poner a bailar a la gente al estilo cumbietón, una onda muy moderna. Y estoy contenta porque está quedando precioso. Trabajó conmigo en el estudio mucha gente valiosa y comencé a trabajar con Oveja Producciones, con la idea de no descuidar a mi público de Argentina. Soy una agradecida a la vida, que me permite volver a hacer lo que amo, después de la pandemia, que tanto dolor y tristeza nos dejó.

-¿Te afectó directamente?

-Mucho. Mi papá se fue unos días antes que comenzara la pandemia. Seguramente tuvo Covid, pero nunca lo supimos porque fue unos días antes de que empezara esta locura en La Argentina. Fue muy triste despedirlo, porque fue todo en mi vida. Él era un actor maravilloso. Trabajó mucho con irma Roy, Jorge Luz y tantos grandes de su época. Todo mi arte viene de mi padre. Estaba aquí porque vine a festejar el cumpleaños de mi  sobrina y mi papá se muere en mis brazos. Fue muy duro. Después me quedé cuatro meses porque no podía viajar y volví con un avión de repatriados a Norteamérica. Estaba todo muy raro, me hizo muy mal ver en Nueva York que había camiones llenos de seres fallecidos.

-Había mucha incertidumbre. ¿Cómo superaste esos momentos?

-Mi arte estaba completamente en silencio porque no me podía concentrar en hacer una canción o tocar el piano. Después de muchos meses me puse a componer canciones y a proyectar lo nuevo que estaba en mi mente.

-¿Es lo que estás grabando ahora?

-Así es. Volví con mucha fuerza, con mucho amor. Creo que es un momento para que la gente se llene de amor, creo que hay poner a la gente a cantar, a divertirse, a bailar; que regrese el amor en el arte por sobre todas las cosas. Por supuesto, abrazando a todos aquellos que tuvieron grandes pérdidas. Yo puedo hacerlo a través de la música. Si bien no terminó esta pesadilla, al virus lo tienen bastante controlado y todo tiene otro color.

-Una pesadilla, como decís, que nos dejó muchas enseñanzas.

-Siento que el aprendizaje fue y es la introspección, el estar entre nosotros. Nos hizo ver nuestras peores y mejores caras. Descubrimos cuáles son realmente nuestras prioridades. Pienso que lo que viene va a ser muy sano. El dolor trae muchas cosas buenas. Descubrimos que existe la palabra comprensión. Tuvimos que pasar toda esta tristeza para hoy valorar hasta un simple mate o una simple taza de café. Yo, agradecida a lo que tengo. Perdí a mi padre –un dolor enorme-, pero el resto está todo bien. Mi familia se compone de cuatro hermanas y tres varones; amo a mis tres sobrinas y a mi cuatro sobrinos; mi mamá está bien, gracias a Dios. Y sigo haciendo música. ¿Qué más?

-¿Cuáles son tus expectativas con este disco?

-Muchas. De 2014 a 2016 estuve acá trabajando con un disco que traje, llamado “Sin mirar atrás”, que fue Disco de Oro en América. Ahora regreso con mi séptimo material, que se va a llamar “Cumbias 909”.

-¿Por qué ese nombre?

-Es un número que me siguió desde que regresé a Chicago. Me aparecía en todos lados, investigué y descubrí que el número representa a un ángel. Así que lo elegí porque sé que me va a traer bendiciones.  

-Ya activaste. Imagino que se vienen giras.

-Sí, por Miami, Nueva York, trabajaré en mi ciudad, Chicago, también México. Más adelante, cuando empiece a promocionarse el disco, también vendré a Sudamérica. Ya lo estuvimos hablando con Jorge Ovejero, mi manager. Voy a girar por Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú…países que siempre me recibieron bien.

-¿A qué temas le tenés fe, de todo lo nuevo?

-¡A todos! Jaja. En serio, están todos lindos. Al principio vamos a lanzar “Ámame” y “Por siempre mi amor”. Este último es de un compositor mexicano muy famoso.

Te cuento un sueño: espero que uno de estos dos temas (les tengo fe a los dos) lo canten en La Bombonera.

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