Fanáticos de Belgrano reconocieron la pasión de ambos por el club y pintaron de celeste la casa donde se criaron

“Es fuego y pasión que no se apagarán. Yo te lo aseguro”, escribieron en el frente de la casa, tomando una parte de la canción “Fuego y pasión” que inmortalizara “El Potro” Rodrigo.

Eso se lee en una de las paredes de la casa de la calle Tomás Garzón, en el barrio Arguelles (norte de la ciudad), donde vive Bety Olave. En la otra pared del frente escribieron “Pirata de los buenos”.

Es un homenaje de un grupo de hinchas a la pasión enorme que le tenía a Belgrano el inolvidable Rodrigo Bueno, que llevó ese amor por los colores celestes del club de sus amores a muchas canciones y lo desparramó por el país.

Y el amor por Belgrano es un legado familiar porque también lo expresó Ulises, el hermano de Rodrigo, que hoy también es gran figura del cuarteto y reconocido en todo el país.

El mural se pintó en una madrugada. Lo hicieron un grupo de hinchas unidos en la agrupación “Pintemos Córdoba. Arte Pirata”, quienes expresaron en sus redes sociales, junto a varias fotos en las que se ve el mural: “En la casa del Potro Rodrigo, un pirata de sangre, un pirata de ley. Ya tiene su homenaje. Te extrañamos, Potro. Siempre en nuestros corazones”.

Los fanáticos de Belgrano volcaron su pasión celeste a las calles de Córdoba en los últimos tiempos, con mayor fervor tras el descenso de primera división a Primera Nacional, donde ahora está jugando. Ya pintaron puentes y paredes en varios barrios, uno (considerado el más largo del país) frente a la terminal de micros y también otro dedicado a La Mona Jiménez (foto) a metros del Monumental Sargento Cabral, un templo del cuarteto.