El epicentro carnavalero es el noroeste del país. Y comenzó bastante antes de la fecha oficial, que es este fin de semana, más el lunes 4 y el martes 5 de marzo.
En Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán, los festejos comenzaron ya en enero y se fueron acrecentando en febrero, en la prolongación de las distintas celebraciones con raíces europeas por un lado y costumbres incaicas por el otro. Esa mezcla convierte al carnaval del noroeste como un acontecimiento único, con costumbres muy especiales y populares, que nada tienen que ver con la de otras latitudes.
Pero también hay festejos asociados con el carnaval en el Litoral, con los desfiles de comparsas, costumbres que también se repiten en la provincia de Buenos Aires, La Pampa y otras regiones del país.
En Córdoba, los corsos también empezaron este mes, lo mismo que en la región cuyana y en La Patagonia.
Pero lo concreto es que en todos lados los grandes protagonistas son los artistas de la movida tropical en sus distintas variantes. Los clásicos, los jóvenes, los románticos y los murgueros, en comunión con las figuras locales de cada región y en carteleras que, a diferencia de otra época del año, se muestran cargadas.
Y más allá de la crisis, en todos lados el público respondió. Un poco porque nada mejor que la fiesta para olvidarse de las penas, al menos por un rato; otro poco porque los empresarios se acomodan a los tiempos y achican márgenes de ganancias. También intervienen intendencias y gobernaciones con multitudinarios eventos a entrada libre.
Y la movida tropical, con sus diferentes variantes, es protagonista principal en este espíritu carnavalero que le da un toque de alegría al país.
Por allí andan Pablo Lescano con todos sus éxitos, Viru Kumbieron y su show que va más allá de los temas grabados con Damas Gratis, La Repandilla (foto), éxito total en todos lados; El Guachoón con su ritmo contagioso…y tantos, pero tantos otros.