LA BANDA DE CUMBIA NORTEÑA ESTÁ A DÍAS DE ESTRENAR UN VIDEO

La fecha es el 4 de setiembre. Ese día se conocerá el nuevo video de esta banda de cumbia norteña que tiene una historia llamativa y que está considerada entre las mejores de la música cristiana.

“Me rendiré” es el título del tema de Grupo Lumbrera que llega con video. Se trata de un “ft” con una banda amiga: A Precio de Sangre.

Lumbrera está conformada por Darío Báez (guitarra), Daniel Benítez (bajo), Gabriel Díaz (batería), Gabriel Pérez (metales) y Miguel Medina (teclados y voz).

Precisamente Miguel Medina, líder de la banda, contó la historia del grupo:

-Lumbrera nace en 1991 por un hecho que ocurrió en una humilde casa de Lomas de Zamora. Junto a  Sergio Paz (ex baterista del grupo) estábamos jugando en el fondo de una casa y encontramos enterrado el casco de una vieja timbaleta.  Luego de una limpieza y un adecuado mantenimiento, empezamos a armonizar y a soñar con una banda musical. Así empezó una etapa de formación y de búsquedas.

-En 1998, ya más armados musicalmente y con una agrupación más sólida, nació “Te regalo mi corazón”, nuestro primer casette. En 2000 grabamos “Tanto te ama”, trabajo que queda inconcluso. Ya para 2006, se acerca NCM Records y grabamos nuestro primer material profesional,  “Pensando en ti”, de gran repercusión en los medios cristianos de la época, la cual nos valió reconocimiento. Fuimos nominados a mejor banda de Música cristiana estilo tropical premios  Góspel Cristo Rey y a los premios EG Vida de Línea Abierta Group Peniel y Vida Zoundervan.

-En 2008 llegó “Nunca te alejes” y una buena aceptación entre la gente. Para los 20 años del grupo se editó una edición de lujo titulada “Sin imitaciones, Lumbrera electro-mix”. En 2019 nace “Llegaste tú”,  con la grabación del primer video clip y la postulación a los premios Gardel.

-La pandemia nos frenó, como a todo el mundo, pero ahora estamos por presentar este video y seguimos a la búsqueda de crecimiento,  esperando que todos nuestros sueños sigan transformándose en realidad, como Dios nos tiene acostumbrado.