SEGUNDA PARTE DE LAS CONFESIONES DE VÍCTOR DUARTE, FIGURA HISTÓRICA DE LA CUMBIA SANTAFESINA, EN LA QUE HABLA DE SU GRAN PASIÓN… LAS MUJERES

Hay que aclarar que Víctor “El Ratón” Duarte sigue en actividad, con la misma energía y pasión que en toda su carrera. En la nota publicada en setiembre 2013 confesaba su edad sin empachos. Quienes lo vemos hoy en día, más de siete años después, coincidimos en que casi no cambió en lo físico y para nada en lo que cuenta sobre lo artístico.

Hecha esta aclaración, vamos con otra parte de aquella nota, en la que, por ejemplo, nos contó que su gran debilidad fueron siempre las mujeres. Una explicación de por qué le pone tanta pasión a “Locura de quererte”, uno de sus grandes éxitos.

 -Nunca paré de trabajar ni de proyectar nuevas ideas para el grupo. Y cuando me encuentro con mi productor, cuando ensayamos con los muchachos o en el momento previo al show, siento una emoción especial. El mismo cosquilleo que cuando era un pibe.

 -¿Cuántos años tengo? El 28 de julio cumplí 63. Muchos me dicen que lo llevo bien, se sorprenden. Y es el mayor elogio para mí. Me cuido mucho para mantener la energía que me ven sobre el escenario, porque yo hago lo mismo que antes, salto y bailo, me divierto. Siempre me cuidé. No fumo ni tomo alcohol. Por ahí un poquito de vino en alguna fiesta, pero nada más. Siempre me gustó el fútbol (estuve en las inferiores de Unión) y hasta hace poco jugaba martes y jueves. Ahora, camino, corro, voy al gimnasio. También hacía yoga.

-Nunca probé las drogas y, aunque te parezca mentira, creo que nunca las hubo en Los Lamas. Y no es que sea un puritano o algo así, nada que ver. Pero siempre mantuve una conducta en ese sentido, aunque la veía de cerca, no en la banda sino en el ambiente. De la formación inicial, Alberto Chalita, el creador de muchos éxitos de Los Lamas, sí tomaba mucho alcohol y por eso murió joven. A lo mejor también me cuidé siempre porque soy asmático de nacimiento.

-Mi único “vicio” fueron las mujeres. Me separé cinco veces y tengo 12 hijos. Nosotros somos tres hermanos (una mujer y dos varones) y ellos tienen un hijo cada uno. Generalmente nos juntamos en la casa de mi hermano, porque tiene un patio grande, y lo llenamos con mi familia, jaja, porque también ya tengo seis nietos. A mí nunca me gustaron los bares, los boliches ni la noche. Lo mío pasaba por las mujeres. Siempre fui muy enamoradizo y por supuesto eso me generó muchos quilombos.