Lisandro Carret no sólo es animador de Pasión de Sábado. También es actor. Y en las tardes del sábado, mientras no está frente a la cámara, al aire, suele desplegar su histrionismo con algunas ocurrencias, como las que se dieron delante de Mario Luis, que esperaba su momento para un recital en vivo. Por supuesto, como ocurre siempre que el cantante santafesino va al programa, le sigue el tren a quien sea (suele reírse mucho en las charlas con Marcela Baños). Y esta vez se divirtieron tanto con Carret, que se seguían riendo antes de la presentación en el programa. Hasta muchos de los que estaban en el estudio (y ni que hablar de la gente en su casa) no entendían lo que pasaba.