la Repandilla cumplió 15 años de trayectoria el mes pasado. Oscar Belondi, su creador y cantante, habló con MDT sobre lo que se viene para el grupo y eso está reflejado en la extensa nota que publicamos en la edición 140, que está actualmente en los puestos de diarios y revistas. Esta es una parte de la entrevista.
-Se vienen nuevos temas, con un estilo definido. Por supuesto que van a estar aquellos con adrenalina, con energía, como el último que grabé, “Guarda la jarra”, que habla de tener la jarra en alto mientras se baila, para que no se derrame ni una gota cuando llegue el “pogo” (porque es una cumbia con ska). Pero básicamente ahora voy a apuntar a escribir canciones un poco más lindas, más romanticonas, más enamoradizas.
-¿Por qué? ¿Por un momento personal?
-Eso también. Y a la vez se no está abriendo mucho el camino con canciones de ese tipo, como “La mejor de todas”, “El amor más grande del planeta”, como en su momento fue “El reloj cucú”, con Yerba Brava, o “Traigo una rosa”, con La Repandilla. Aunque en un momento habíamos apuntado un poco más al testimonio, hoy las canciones más romanticonas están funcionando muy bien para el grupo.
-¿Ya tenés algunas para sacar?
-Hay una canción que se llama “Eres”, que le escribí a mi señora y a mi hija, que es muy pero muy linda. Estoy apuntando a ese camino. También hay otra mexicana, un clásico, que tengo hace mucho tiempo guardada y que es rarísimo que nunca nadie la haya grabado. Le bajé un poco los decibeles y la adaptamos al estilo nuestro, respetando lo que tiene la canción original. Es de Temerarios, de México, y me encantó siempre.
-Hace mucho que la gente destaca tu capacidad para darle tu impronta a temas de otros, canciones por ahí muy conocidas y que al readaptarlas es como que las transformás. Pasa con tantos sucesos mexicanos y, por ejemplo, con “Eu amor”, un éxito brasileño. ¿No será que antes no querías caer sólo en lo romántico, como que te negabas?
-No, no…Lo que pasa en realidad es que la música te llega por un montón de lugares. Y creo que hay canciones que se dan en una etapa de la vida. Por ejemplo, “La mejor de todas” ahora se la dedican, y con ella se enamoran, como que está marcando el hoy de esta generación. El estado emocional de uno también forma parte de todo, por supuesto. Por ahí uno también quiere hacer un poco de canciones picarescas como para generar un poco de gracia, que es un punto al que tampoco hay que dejar de lado. No creo que haya sido una mentira, aparte del negocio, esa frase de los grandes artistas de los 80 y 90. “Hacemos música para llevarle alegría a la gente”, decían. Y algo sabían de generar música esos muchachos…