Pudo ser una enorme desgracia. Jackita siente que el terrible accidente que sufrió en una ruta de Salta no fue peor porque la ayudó Dios. Esta es la nota que le brindó a MDT.

-Estuviste al borde de la tragedia. ¿Qué recordás y sentís hoy?

-Siento que Dios estuvo con nosotros y que nunca nos abandona. Por eso nos dio otra oportunidad de vida. Siento que la vida no es como uno cree. Por lo general siempre pensamos que nada malo nos puede pasar y que lo trágico sólo se da en la tele. La realidad es que nunca sabemos si mañana vamos a estar vivos o en el mismo estado que ahora. Fue un despertar en mi vida. Nací de nuevo y siento que debo valorar todos los momentos que uno vive como si fueran los últimos.

-¿Cómo lo viviste en ese momento?

-Con muchísima paz y traté de darle tranquilidad a quienes estaban conmigo y a mis familiares que estaban en Buenos Aires. Me sorprendí por la madurez y la fuerza que tuve en ese momento para salir del auto por mis propios medios, a pesar de que me estaba desangrando prácticamente. Tuve un desprendimiento de labio del maxilar, por el cual me dieron 40 puntos en cirugía. Golpes en la mandíbula (no podía abrir la boca y casi no podía hablar), golpes en todo el cuerpo y en la cara. Estaba muy lastimada, pero fui valiente y eso me asombró. Cuando el auto rodaba, Dios me decía que todo iba a estar bien y que no me asustara, y así fue.

*La nota completa, en la edición 112.

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