Gracias a la música dejó atrás la pobreza

 

A los 8 años vendía empanadas que cocinaba su madre para que la familia tuviera algo para alimentarse. Y cuando no había nada para vender, pasaba por el mercado a embolsar lo que otros compraban. Las propinas significaban un kilo de pan para llevar a casa.

Eso está siempre presente en Jonathán Muller, El Villano. Son imágenes nítidas en su memoria, que lo bajan a tierra cada vez que se marea un poco por tantos elogios, el brillo furibundo de la noche o los grandes contratos.

Hoy es considerado un número uno en la música urbana de la Argentina, al punto que su último tema, “Millonario”, lleva más de dos millones de reproducciones en YouTubea muy poco de su lanzamiento. Una constante para él en los últimos meses.

A los 28 años, la pobreza quedó atrás y su realidad pasa por bailes con multitudes que lo aclaman y presentaciones no sólo en el país sino también en otras ciudades de Sudamérica, chicas pulposas a su alrededor, temas a dúo con artistas internacionales, contactos y amistad con algunos de ellos.

Un presente soñado por tantos y que también se imaginó él durante años, acostado en su camita modesta, con la sábana finita que no podía tapar el frío permanente que en el invierno le taladraba los huesos.

Aunque hoy El Villano se mueve entre artistas internacionales del reggaetón y de la música urbana, no olvida sus inicios en la movida tropical.

*La nota completa la leés en MDT 137