Para él la cuarentena no fue ningún castigo porque encontró la manera de pasarla bien, de aprovechar los momentos y dedicarse a las grandes pasiones. Por ejemplo, terminar el CD que viene preparando hace un tiempo.

Además, El Pitu Martínez se volcó de lleno a la cocina, con su gran espíritu gourmet y se lo reconoce como un excelente pizzero.

Entre masa y masa va cantando sus nuevos temas y, a veces, hasta aparece la punta de una nueva canción.