Gaby, El Guachoón, lleva mucho tiempo de residencia en Mendoza, donde está muy feliz. Como se ve en la foto, motivos no le faltan. Cambió el bullicio de Villa Domínico, Avellaneda, en el sur del conurbano bonaerense, por la tranquilidad y cordialidad cuyana.

A su vez, ella adoptó un club y su atuendo lo demuestra: es una “Diablita” más y alienta a Independiente con todo fervor.

El Guachoón viaja por todo el país y vuelve a Domínico cuando anda por Buenos Aires; pero hoy por hoy, su lugar en el mundo está en Mendoza.