ESTÁN EN SU MEMORIA SUS PASEOS POR EL PARQUE DOMÍNICO Y LAS TARDES ALENTANDO A INDEPENDIENTE

Cuando se lo comentamos, El Guachoón dice que recuerda aquella nota y gran parte de lo que decía allí.

Una entrevista que fue publicada en la edición 97 de MDT, en abril 2015, a cuatro años del inicio de su carrera.

En aquella nota también hablaba de lo que comenzó a implementar en los shows y que pensaba incluir en el siguiente disco. Se refería a tocar distintos ritmos (cuarteto, cumbia norteña, santafesina, rock y reggaetón) con su estilo cumbiero.  

Era la matriz de lo que luego empezó a desarrollar en las redes sociales.

Son los famosos “videítos” con enganchados de raíz cumbiera y éxitos de distintos géneros.

Pero volvamos a su pasión futbolera y a la nota de cinco años atrás.

–¿Te imaginabas que ibas a conseguir tanto en tan poco tiempo? – le preguntamos esa vez.

-¡Jamás! Nunca imaginé subirme a un avión. Andaba tranqui, en bondi, con la SUBE. Iba al colegio San Vicente de Paul, cerca de casa, me compraba mi alfajorcito y el domingo iba a comprarme ropa a la feria del Parque Domínico, después pasaba al gimnasio Gatica para ver Titanes en el Ring y a la tarde iba a ver al “Rojo” con mi “viejo”- contestó.

Como fanático de Independiente, una de sus mayores alegrías como músico era que la hinchada del club de sus amores armó una canción para alentar a su equipo con el ritmo de “Santurrona”.

 Lo mismo pasa  con otras hinchadas del país y del mundo, pero a él lo que le llena el alma es lo que pasa con “El Rojo”.

Todavía no lo puede creer. Una cadencia que él había imaginado en su cuartito de Villa Corina, pegado al cementerio de Avellaneda, lo cantan muchas hinchadas y, lo que es más importante, la de Independiente.

La foto que acompaña esta nota lo muestra en la sede del club de Avellaneda con las siete copas libertadores que tiene el club.

Adonde va, siempre anda con atuendos de Independiente. Por ejemplo, el año pasado en Estados Unidos.

Entre risas cuenta que algunos latinos reconocían que se trataba de la ropa de Independiente. Ni que hablar los argentinos, por supuesto.

Otro motivo de orgullo para este fanático del “Diablo rojo”.

“A Independiente lo conocen en todo el mundo, papá”, se emociona.