UN PRESENTE CON TEMAS QUE SON EXITOSOS, GIRAS, BAILES Y TEATROS

Se viven tiempos de pos pandemia para la música. Fue un regreso lento, con shows en modo bar y en teatros. Hace muy poquito volvieron los bailes, todavía con ciertas limitaciones.

Desde que la gente puede volver a disfrutar de los shows en vivo, en Buenos Aires y en distintos lugares del país creció mucho un artista que muchos no tenían en su radar: Huguito Flores.

El cantante santiagueño llena los lugares adonde va y es el comentario positivo del ambiente. Por supuesto no hablamos de Santiago del Estero y Tucumán, donde tiene legiones de seguidores desde hace mucho tiempo.

Huguito fue el cantante de El Súper Quinteto, en el esplendor de esta banda; luego formó parte de El Súpper de Oro (desprendimiento de la anterior formación), hasta que se hizo solista.

-¿Ya viviste momentos como el de ahora?-le preguntamos al cantante santiagueño.

-Nunca. Tuve mi etapa buena con El Súper Quinteto, que fue un fenómeno nacional; luego, también trabajamos muy bien con El Súpper de Oro…pero así, no; de esta magnitud, no.

– Seguramente la satisfacción es mayor porque lo conseguiste como solista, con tu propia banda.

-Sí, y porque fue muy rápido y se dio como se dio, con la pandemia en el medio, sin posibilidad de trabajar durante tantos meses. Todo fue muy especial.

-¿Cuánto llevás como solista?

-Ya van cuatro años. Arranqué en agosto del 2017. Todo fue vertiginoso, a las apuradas. Armé mi banda en tres días. Un miércoles se dio la ruptura con mi anterior grupo y el viernes ya estaba tocando en vivo en Mendoza. Tenía músicos amigos que eran fanáticos míos y sabían todos los temas. Salió la gira por Mendoza, la gente me quería a mí y sin ensayar salí para allá y me fue muy bien.

-¿De qué parte de Santiago del Estero sos?

-De Campo Gallo, que para mí es un pueblito, aunque ya es una ciudad. Está a 220 kilómetros de Santiago Capital, para el norte, para el lado del Chaco Santiagueño.  Para que se ubiquen, del lado de Monte Quemado. Es una zona muy linda.

-¿Vivís allí o ya no?

-Ahora vivo en La Banda, ciudad muy tradicional, cuna de poetas y cantores. Me vine cuando salimos del Súper Quinteto y me instalé, hace ya unos 15 años, más o menos.

-Venís de dos experiencias increíbles en teatros de Buenos Aires. Primero el Pacheco, en zona norte del conurbano, y después el Astros, en Capital Federal. ¿El Pacheco fue tu primer teatro en Buenos Aires o el primero en tu carrera?

-Fue el primero de mi carrera. Nunca había hecho ninguno. Así que imaginate todo lo que sentí, lo que viví, las sensaciones, las emociones…

-Y ahora se viene otro desafío: el Teatro Colonial, al que los artistas de la movida tropical quieren llegar.

-Sí, vamos a estar el 4 de diciembre. La mayoría de los artistas grandes han estado allí. Hoy me toca a mí esa posibilidad, la de llevar mi música a ese teatro tan importante.

-¿Cómo fue la experiencia de cantar en los teatros para vos que estás acostumbrado a otros ámbitos?

-Fue distinto, fue raro, porque el  público mío se caracteriza más por mucha joda. Por eso fue increíble, porque por momentos mucha gente no se pudo mantener sentada y se levantaba a bailar. Pasó en el Pacheco y en el Astros.

-¿Cuáles son los temas que más te piden en los shows?

-En Buenos Aires están andando muy bien mis discos como solista. Los temas que más gustan son “Te hubieras ido antes”, “Dueles”, “Otra borrachera”, “A través del vaso”, “Me sobrabas tú”. Y después los clásicos. “Tres noches” es un tema que no puede faltar nunca. Lo grabé hace 18 años con El Súper Quinteto. Nosotros también adaptamos algunos clásicos de Leo Dan y esos andan muy bien.

–Y vos, ¿a qué temas le tenés más cariño?

-De mi etapa con El Súper Quinteto, el mejor tema que hice fue “Tres noches”. Lo vengo diciendo desde hace muchos años. De la etapa con “El Súpper de oro”, el mejor es “Corazón maldito”, que es todo mío, letra y música, y que llegó a estar nominado a los Premio Gardel como mejor canción. Ahora como solista, sin dudas es “Te hubieras ido antes”, el que me permitió levantar de nuevo. En pandemia, sin poder trabajar, me dio un disco de oro y uno de platino. Y eso se lo voy a agradecer toda la vida.