EL CANTANTE  PIDIÓ DISCULPAS POR EL ESCÁNDALO EN UN BAR DE CÓRDOBA

Damián Córdoba publicó un video en el que dio su versión oficial sobre lo ocurrido el sábado a la tarde en un bar de la ciudad de Córdoba.

Damián Córdoba tardó más de 24 horas para explicar su participación en el hecho, viralizado a través de videos e imágenes subidas a las redes sociales.

En los videos se ve al cantante dando un show en un bar, mientras mucha gente baila alrededor de las mesas y hace trencitos, sin barbijos ni distanciamiento social.

Las imágenes demuestran que se violaron las prohibiciones existentes en la provincia en el marco de la pandemia.

Córdoba es una de las provincias más afectadas en este momento por el Covid-19. Por eso, están prohibidos los shows musicales de todo tipo y hay limitaciones en los espacios públicos, como bares.

Los vecinos llamaron para denunciar lo que estaba ocurriendo y eso motivó la presencia de funcionarios policiales y municipales.

Sin embargo, en medios periodísticos y en mensajes en las redes sociales, muchísima gente recordó que ya había sido denunciado públicamente cuando violó restricciones sanitarias y viajó de Córdoba a la ciudad santafesina de Rosario (entonces muy afectada por la enfermedad) para asistir a un cumpleaños organizado  por el futbolista Sebastián Palacios, hoy en Independiente, de quien se hizo amigo cuando jugó en Talleres de Córdoba.

Meses atrás ya se había denunciado al cantante por brindar recitales en vivo, con toda su banda, en sitios en los que no se respetaron los protocolos.

También se viralizó en las redes sociales un reciente mensaje grabado por Damián Córdoba pidiendo a sus seguidores que no se descuiden porque la pandemia está más presente que nunca en la provincia de Córdoba.

La municipalidad de Córdoba denunció penalmente al dueño de Visionaire Ruin Bar, el bar donde cantó Damián Córdoba, ubicado en avenida Ambrosio Olmos 530, barrio Nueva Córdoba.

Lo ocurrido generó preocupación sanitaria y también el repudio de los comerciantes de bares y restaurantes que trabajan respetando los protocolos vigentes y que están sufriendo porque sus ingresos se redujeron debido a la situación pandémica.

Lo mismo pasa con las actividades, como las musicales, que no ven un pronto regreso al trabajo mientras continúen los contagios.

Todos cuestionaron a los dueños del bar y a la gente que participó de esa “fiesta clandestina”. Y también, por supuesto, al cantante cuartetero, que desoyó sus propios consejos y participó de un show sin ningún tipo de protocolo.