El 2000, a dos días de la primavera, fue el nacimiento de una banda que rompió todos los moldes

Pablo Lescano, el creador del fenómeno, tomó el cumpleaños con mucha tranquilidad y simplemente escribió en sus redes sociales: “Feliz cumple, Damas Gratis. 19 años tocando cumbia, transmitiendo alegría a través de la música. ¡Hoy sigue vigente! Así será. Damas Gratis va a tocar. Cumbia, la de Damas Gratis”.

Todo es diferente hoy para Pablo Lescano. En aquellos inicios, mandaban los sueños, la incertidumbre y el desparpajo. Aunque él siempre fue muy profesional, más de lo que disimulaban sus movimientos de jovencito descarriado.

No tardó mucho en destacarse con su banda, a la que algunos se empecinaron por rotularlo como “cumbia villera”, un término que perduró, aunque a él nunca le gustó: el siente que Damas Gratis simplemente toca cumbia.

Hace ya varios años que nadie lo discute como el número uno indiscutido de la cumbia argentina.

Tampoco eso le quita el sueño y se mueve como si no fuera así, aunque los honorarios de sus shows crecieron en muchos ceros. Pero eso es para los nuevos clientes. Para los dueños de baile y programadores de todo el país que lo llevaron siempre, sus precios son diferentes y las puertas de la oficina de su representante de toda la vida, Eduardo “El Chino”, está abierta y hay tiempo para un café, como siempre.