HUGUITO FLORES HABLA DE SUS INICIOS, SUS PÉRDIDAS EN PANDEMIA Y ADELANTA NOVEDADES PARA FIN DE AÑO

Huguito Flores le contó a MDT que en pandemia, sin trabajar, disfrutó por el éxito de su segunda producción, algo que de alguna manera preanunciaba lo que se vería en los bailes en cuanto volviera la actividad.

Pero la pandemia también le trajo muchas tristezas.

-Pensé (creo que como todos) que iba a ser un tiempo corto. Y al correr de los meses fue cansador, agobiante, cuando pasaron un año y cuatro meses sin poder salir a trabajar. Hasta que volvimos. Primero, un tiempo, no sé si te acordás. Ahí trabajé muchísimo. A mí me agarró la pandemia en mi mejor momento. Estaba haciendo 16 a 18 bailes a lleno total en Buenos Aires. Me llamaba la atención. Nunca había visto tanta gente. Y me decía: “Algo está pasando”. Y justo vino la pandemia.

Me di cuenta que en el encierro se escuchaba mucho mi música. Porque me mandaban videos, tik tok que hacían de temas míos. Y me pedían muchos videos. Llegué a grabar 20 videos por día a fanáticos que me pedían saludos. Todo eso estando en pandemia. Nunca hice tantos videos estando en mi casa. De una forma fue alentador.

-¿Te contagiaste de Covid, o alguien de la familia?

-Acá, en Santiago, nosotros no sufrimos tanto. Quizás hubo muchos asintomáticos y no nos enteramos nunca que  tuvimos la enfermedad. Gracias a Dios, acá no fue tan doloroso. Pero en mi familia, sí. Tuve pérdida de primos, de gente muy cercana. Mi familia de Buenos Aires la pasó mal. Todos se contagiaron. Mis hermanas, mis sobrinos. Y mi papá estuvo peleando con la muerte.  

-Es doloroso lo que decís sobre la pérdida de seres queridos.

-Sí, fallecieron primos  y tíos. Un dolor muy grande, que se agrandaba por no poderlos velar ni de saludar a la familia. Una cosa muy triste.

-¿Todos de Buenos Aires?

-De Buenos Aires, un tío de Jujuy, un primo de Misiones, con quien nos escribíamos todos los días y de golpe no lo hizo. Me preocupé y cuando lo llamé me atendió el hijo avisándome que había fallecido. Fue el que más sentí porque teníamos una relación fluida, muy linda.

 -¿Y gente de la música?

-Sí, fallecieron muchos músicos, no amigos míos, pero sí que conocí mucho.  Muy triste todo. Muchísimos primos y tías estuvieron internados y la pasaron muy mal.

-¿Cuántos hijos y cuántos nietos tenés, Huguito?

-Cinco hijos, dos nietas y un nieto, que nació hace poquito. De mis hijos, la más chiquitita nació en plena pandemia y ya cumplió un año…Acá, en Santiago, somos cuatro, con mi señora y las nenas.  Mis otros hijos son de otro matrimonio, ya están grandes y viven en Buenos Aires.

-¿A qué atribuís el éxito de Huguito Flores, El Súper?

 -Tengo una visión personal de lo que está ocurriendo. Soy un estudioso de la movida tropical desde que arrancó. Creo que ahora se ha renovado el público y  ha vuelto mucho el “familiero”. Cuando la cumbia comenzó, en los 90, era así, de la familia. Luego fueron apareciendo grupos para determinado público, determinada edades, y después vino la cumbia villera. En esa época llegamos nosotros, con El Súper Quinteto, que era un grupo muy distinto a todo lo que se escuchaba. Nos miraban como a sapo de otro pozo, jaja.

Creo que en este tiempo de pandemia, cuando la gente estuvo en su casa, encerrada, la familia escuchaba música “familiera”. Los jóvenes no escuchaban su música solos. Compartían los gustos con sus padres, tíos o abuelos porque estaban encerrados.

Por otra parte, no están saliendo grupos en la movida. Entonces, los que ya tienen más de 25 a 30 años de trayectoria –caso Los Lirios o Daniel Agostini- se han mantenido y han levantado. Se los consume mucho. Y creo que eso ha pasado conmigo.

En los bailes, chicos muy jóvenes –de 18 a 20 años- me dicen que me escuchan desde que tienen 8 años, que me conocen por su padre o su tío porque se divertían con mi música en los asados. Con la pandemia, se dio ese giro. Y cuando volvió la actividad, con las “Cena show”, los “Modo bar”, el público también cambió.

Antes había bailes a los que los pibes iban con la jarrita de vino, con la botella de plástico cortada. Ese público desapareció en esta etapa, porque la entrada era más cara o selectiva, y apareció el público de gente grande que empezó a salir porque estaba más tranquilo, con la gente sentada a la mesa. En realidad, en nuestro caso, estaba sentada un rato, jaja. Enseguida se ponían a bailar alrededor de la mesa…

-En tu show no sólo se escucha guaracha. También hay cumbias, por ejemplo.

-De Santiago del Estero somos el único grupo que tiene un sonido distinto. Hacemos tres tipos de música: guaracha, merengue y cumbia. No somos el clásico guarachero. La guaracha de Santiago del Estero es distinta a la que hacemos nosotros. Hemos mantenido el estilo de lo que fue El Súper Quinteto, en letra, música e introducciones. Eso quedó de los creadores, que la tenían bien clara. Yo seguí con ese estilo. Sumó que me volqué a una veta romántica. Y pienso que el público hizo un reconocimiento a mi trayectoria y valoró que fui la voz original del Súper Quinteto, que había marcado un quiebre musical en cierto sentido.

Lo hablo mucho con Jorge Ovejero (foto de abajo), que fue nuestro manager durante muchos años en El Súper. En estos meses nos reencontramos para trabajar juntos. Y con él salieron cosas muy lindas, muy productivas, giras importantes por La Patagonia, por Buenos Aires, por Entre Ríos, e hicimos esta locura de los teatros.

Es como que Dios nos volvió a reunir. Yo digo que las cosas siempre se dan por algo. Ojalá podamos seguir creciendo juntos.

-¿Qué estás preparando para el Colonial?

-De acá a diciembre voy a grabar el nuevo disco. Siempre trato de largar el disco completo a fin de año. En el Colonial  quiero tirar uno o dos temas nuevos de lo que va a ser el tercero como solista. El segundo  tuvo la particularidad de que sólo se difundió en las redes sociales, con la gente en su casa, por la pandemia. Conseguí Disco de Oro y Disco de Platino (más de 17 millones de reproducciones) estando en mi casa sin trabajar. Algo increíble. Y espero que el tercer material de Huguito Flores como solista también guste como los dos anteriores.