-Seguimos con la misma onda. Por ahí experimentando con diferentes cosas, porque siempre se busca algo nuevo, no estancarse en lo mismo, pero básicamente continuamos con  la idea romántica, con trompetas y cadencias colombianas- señala Carla Ameri sobre esta etapa que vive hoy con su banda, Sonora Gigante.

-Están presentando temas nuevos.

-Sí. Uno está llamando la atención. Se llama “La roba maridos”. Es un tema pícaro, cuenta una historia más tirando a “La loba”, una canción que en su momento impuso Sonora Gigante.

-Que seguramente lo piden en los shows, lo mismo que “Víveme” y “Sálvame”, entre otros.

-Son los que pide la gente y también varios grupos los han hecho. Fuimos los primeros que sacamos “La Loba” en La Argentina. Si bien es un cover, fuimos los primeros que lo hicimos conocer aquí.

-¿Tenés pensado volver a grabar un tema con tu hermano (Néstor Ameri, cantante de Jambao)?

-La idea está, pero el problema es que pocas veces coincidimos. Él viaja un montón y cuando está en Buenos Aires descansa o anda de vacaciones, pero las ganas siempre están . Nosotros grabamos dos temas de diferentes estilos. Una canción en  estilo santafesino, que es  “Fuiste tú,” y después “Quiéreme”, más en onda sonora. Nos falta una al ritmo de Jambao. Como te dije: las ganas siempre están y sólo falta que encontremos el tiempo para hacerlo.

-¿Se vienen las giras para el grupo?

-Sí, están programando una por Bolivia, y también por otros países, buscando que este estilo se expanda. Hay toda una camada de músicos y de representantes que están apostando a las sonoras. Siempre fue muy encasillado esto, muy para la zona norte y Buenos Aires, nada más, pero ahora parece que la van aceptando más en otros lugares.

-En su momento, estaban solos. Hoy hay muchas sonoras.

-Nosotros fuimos los primeros. Le tiramos la idea a muchos, ja.  Marcelo Kesel, que fue el primero con quien trabajé, cuando estaba en la oficina de José Luis Gozalo, me decía el otro día que papá (Néstor Ameri) fue un visionario. Se adelantó 9 años con Sonora Gigante. No había una cantante argentina que hiciera ese estilo. Siempre se escuchó  el ritmo, por La Sonora Dinamita, entre otros, pero no había una local, con  “sabor” argentino. Y eso es lo que se acepta ahora. Es como que hay una mutación a otro estilo. No es sonora 100 por ciento como se escucha con Lucho Argaín. Se fueron sumando sonidos, experimentando mezclas  y hay varios subgéneros. Se mutó a un sonido diferente, bien de acá, bien argentino. Y eso está bueno.

-Es una manera muy práctica que tiene el argentino de tomar los ritmos de afuera. Se da en otros géneros también.

-Te doy un ejemplo. El ritmo sonidero que hace mi hermano era solamente con instrumentos electrónicos: Batería electrónica, bajo, teclado… y mi viejo y mi hermano le pusieron timbal, guiro, tumbadoras. Por eso Jambao tiene su propio estilo. Si bien tiene las bases sonideras, no se parece a nada, es único. Lo mismo pasa con Sonora Gigante. Está la base rítmica de las sonoras, pero es algo totalmente diferente. Incluso las canciones. En los 50 y los 60, La Sonora Gigante impuso un ritmo y temas picarones como “El Cucu” y “La Cadenita”. Nosotros vamos en esa línea con “La Loba” y “La Roba marido”, pero también tenemos temas románticos y a la base tradicional le agregamos otros estilos y surge algo distinto, una expresión más nuestra.

-Cuando surgiste con este grupo eras muy joven. Como decías, fue otra época .  ¿Cómo vivís esta nueva etapa?

-Es muy linda para mí, más que la anterior. Cuando empecé tenía 17 años, estaba en otra. Después pasaron muchas cosas en mi vida. Quedé embarazada, tuve mi primer bebé. Ahora todo es diferente. Yo elegí volver con Sonora Gigante y todo pasa por mí: elección de los temas y todo lo que tiene que ver con una banda. Estoy más madura como persona y como cantante y todo lo llevo en mis tiempos, a mi manera y te puedo asegurar que lo disfruto muchísimo más que en la primera etapa.