DETALLES DE LOS INICIOS, DE CÓMO LOS TRATABAN CUANDO ARRANCARON, EN LA VOZ DE CACHO DEICAS

Esta es una pequeña parte de una entrevista a Cacho Deicas, histórico cantante de Los Palmeras, publicada en la edición 110 de MDT, en junio 2016, antes de un importante recital en Buenos Aires.

En la entrevista se hablaba de lo que el grupo presentaría en ese momento y de la relación del público con ellos en un escenario distinto al de un baile.

En este extracto de la nota se tocaron algunas cuestiones que no aparecieron en otras entrevistas y que tienen algunas respuestas lindas de Cacho.

Los Palmeras están en plena etapa de grabación de su nuevo disco, con Santa Fe como una de las provincias que va saliendo de la cuarentena.

Mientras llegan esas nuevas canciones, algunas referencias a la historia del grupo, en la voz del cantante:

-Para ustedes, ¿cuál es el secreto de Los Palmeras?

-Primero y principal, mantuvimos el estilo. Y fundamentalmente, que los instrumentos de canto como el acordeón y la voz están desde los comienzos y en eso la gente se fija mucho. Quiere escuchar lo mismo que en el disco o en la radio. Y cuando ve que realmente están los tipos que fueron a escuchar, se crea un clima muy importante, muy lindo. Además, otras cosas que ayudan son la organización y el respeto.

 -Hoy están bien, pero arrancaron muy de abajo.

-¡Sí! Calculá que llevábamos un disco a la radio y te decían que lo podían pasar a las cuatro de la mañana, jaja. Los comienzos fueron duros.

Tenemos anécdotas para hacer una enciclopedia. Lo que tiene este grupo es que hizo todo a pulmón, no vendiendo el alma al diablo, de la manera que pensamos que era lo correcto.

-¿A quiénes agradecés hoy en día por todo lo conseguido?

-A Dios, que me ha hecho abrazar esta profesión, y a mi vieja que a los 11 años me llevó a la academia de canto del profesor Frutos de Santa Fe. Siempre digo que quien tiene esta vocación busque esa manera, porque el canto puede ser un trabajo, como ocurrió conmigo.

 -¿De qué barrios son ustedes?

-Yo soy de Fomento 9 de Julio y Camino, de Villa María Selva, el mismo barrio de Dady Brieva. Con Los Midachi también tenemos una gran amistad, de cuando nosotros no éramos nada y ellos estaban haciendo sus primeras armas.

Los Midachi hicieron la misma que nosotros, tocando pueblo por pueblo.

Lo decimos porque la opinión de hoy es que para llegar a algo hay que arrancar en las grandes urbes. Nosotros encaramos al revés.