“Los Malagüeros”, la banda que formó con sus hermanos, fue su inicio con la música; anécdotas de una carrera increíble.

Revisar la historia de MDT ofrece material increíble sobre las distintas figuras de la música. Y hablar del pasado no significa caer en la nostalgia. Mucho menos cuando se trata de un artista de notable actualidad, que sigue trabajando cada fin de semana como si el tiempo no hubiera pasado para él.

Antonio Ríos fue tapa de la revista número 124, en agosto 2017. Y nos contó muchos secretos de su vida y de su carrera en una larga entrevista.

En esta nota recordamos una parte de aquel largo reportaje.

-¿Cuánto años de Carrera, Antonio?

-El año que viene se cumplen 30 . En realidad, más. Estoy contando del momento en que me hice conocido. Primero con Sombras, después con MalaGata y finalmente como solista.

 -¿Antes de Sombras cuánto hubo? Imagino que mucho, porque arrancaste de joven.

-Ah, sí. Primero con mis hermanos. Nos llamábamos “Los Malagüeros”, era un grupito de amigos, como siete, y le pusimos ese nombre porque viajábamos en tren y nos agarramos a piña arriba del tren. Como íbamos con mala suerte, le pusimos “Los Malagüeros”, jaja.

 -¿Dónde vivías entonces?

-En Villa Fiorito. Pasó eso cuando íbamos para Ingeniero Budge. Llevábamos los equipos caminando unas siete cuadras hasta la estación de Fiorito y de allí en tren. Nada de camioneta ni remis. Todo al hombro.

-En estos tiempos capaz que eso no se podía hacer, por la inseguridad.

-Igual, algo siempre había. A mí me robaron en todas las épocas. Estaban los que querían trabajar y los que no. Andabas por el barrio y por ahí alguien te amenazaba para sacarte algo. Lo único que antes no te tiraban a matar por nada como ahora.

-Como solista ya llevás más de 20.

-En total, 23, con más de 20 CD como solista. Grabé dos con Sombras, más algunos compilados; cuatro con Mala Gata, más compilados. Y en el 95 salí como Antonio Ríos. El último disco apareció hace poco, “Gitana amada”. Grabé de todo: chamamé, mariachis, folclore, dos discos de rancheras (una lenta y otra rápida) y para el próximo tengo bachatas.

 -Todo está en tu repertorio. Imagino que en algún lado u otro, vas metiendo estos temas.

-Y sí. Chamamé casi en todos lados, porque en todas las provincias gusta. Y si sabemos que en algún sitió anda bien la ranchera, cantamos alguno.

-¿Cómo hacés para armar tu esquema de trabajo con tantos gustos diferentes en las provincias? Porque si saben que te gusta cantar esto o aquello, alguno te lo va a pedir. -He grabado hasta cuarteto. A veces vas a Córdoba y piden, entonces los canto. En realidad en todos lados nos piden siempre los clásicos: “Nunca me faltes”, “Yo me sigo enamorando”… Esos los tenemos que tocar sí o sí, y en el medio de eso recordamos al Grupo Sombras y a MalaGata, con un par de temas de cada uno, y después vemos qué sacamos. Sobre todo en los shows largos, por ejemplo en casinos o fiestas de municipios. Yo hace muchos años que trabajo en distintos tipos de eventos.

-¿Hay alguna provincia que no visitaste?

-Recorrí todo. Lo que pasa que siempre hay algún pueblo por descubrir. Lo otra vez fui a Melincué. Quien nos llevó me dijo que había ido una vez, pero yo estaba seguro que no. Estaba confundido. Nunca había ido.

-Las bailarinas se usaron mucho en un tiempo, pero luego se perdió. Vos lo mantuviste siempre.

-Las tengo que llevar sí o sí. Es una marca mía. Sin las bailarinas, no es el show de Antonio Ríos. Arranqué solito, a las apuradas, y a los dos meses ya las puse. Yo lo había propuesto para Mala Gata, porque decía que teníamos que cambiar algo para no aburrir. ¿Qué hicieron los vagos? Me cambiaron a mí, jaja. Me sacaron los hijos de p…

(Primera parte de una larga nota)