DETRÁS DE UNA TRAYECTORIA NOTABLE DE ESTA BANDA HAY UNA HISTORIA DE SACRIFICIOS

Hoy Amar Azul recorre Sudamérica con sus grandes éxitos y también con las novedades. Es una banda que entusiasma con su ritmo y ya forma parte de la historia grande de la cumbia. Sin embargo, no se quedó nunca sólo en el pasado y alimenta día a día su enorme presente.

La banda, que lideran el cantante Miguel Ángel D´Annibale y el tecladista y director musical Gonzalo Ferrer, fue cambiando su formación, por distintos motivos, aunque nunca perdió su esencia. Lo que no impidió que se adaptara a los tiempos.

Las noticias que genera Amar Azul recorren el mundo, porque sus fans están desparramados por el planeta. En tiempos de cuarentena, este sábado 18 de abril, a partir de las 20, el grupo participará en un encuentro internacional en vivo (a través de facebook), junto a las bandas ecuatorianas Legato y La Vagancia, más Angie Salcedo y su Agrupación Matheus, de Perú.

Una muestra de la importancia de Amar Azul a nivel continental.  

¿Soñaban con este presente en aquellos duros inicios del presente?

Miguel y Gonzalo hablaron de aquellos comienzos muchas veces con MDT. En esta ocasión recordaremos la charla publicada en la tapa de la edición 69, en noviembre 2012.

Pasaron ocho años de aquella nota. Para todos los que aman Amar Azul y siguen su trayectoria desde hace años, seguramente  será lindo recordar y los nuevos fans posiblemente se sorprendan con algunos detalles.

Como son palabras del 2012, parados en el presente nos damos cuenta que desde entonces  la banda siguió creciendo y creciendo.  Y que las cosas que sorprendían a Miguel y Gonzalo en esos momentos se siguieron multiplicando.

El presente será motivo de nuevas notas. Hoy, en tiempos de cuarentena, recordamos aquella de MDT 69. Una de las tantas historias lindas que nos regala el profuso archivo de nuestra revista.

ENTRE SUEÑOS Y SINSABORES

Miguel: “Arrancamos allá por 1988 pero sin llegar, en esos primeros tiempos, a los bailes de la movida, que era nuestro sueño. Y a medida que pasaban los meses cada vez eran más grandes los deseos de trabajar profesionalmente. Estábamos un poco cansados de andar con los bafles de un lado para el otro, con camiones que se rompían en la ruta y hasta viajar en taxi o remis para hacer shows en parrillas o en otros eventos. Queríamos disfrutar de la música de otra manera. No escaparle al sacrificio, pero sí laburar con otras condiciones. Hasta que llegó la oportunidad. Fue a mediados de 1989, el momento que yo considero como el arranque de la banda, porque ahí empezamos a movernos con mentalidad profesional. Igual no fue que arrancamos y chau. Nada que ver. Una de las cosas que esperábamos era poder grabar y pudimos hacer el primer disco. De esa manera empezamos a conocer lo que era la movida tropical. No fue fácil. Hubo muchos sinsabores. Se sufrió, tenés que andar luchando mucho. Pagamos el derecho de piso. Conocimos gente que te hace daño y, por supuesto, gente que ayudó. Conocimos todo, no nos quedó nada por ver. Esos comienzos fueron duros, hasta que llegó el tercer disco, que se dio en un momento en que yo ya estaba un poco cansado y medio que no quería saber más nada. Tenía mi familia y se complicaba un poco el panorama porque había que llenar el buche. Después del segundo disco, que creo que no lo compró ni mi tía, opté por hacer un parate, descansar un poco y observar más detenidamente como estaba la movida. Fui viendo cosas, sonidos nuevos, consejos de músicos amigos del barrio y nos largamos de nuevo, con un estilo que me gustó. Llegó Gonzalito Ferrer con su teclado, con las letras, con sus ideas y se hizo todo más fácil. También tengo mucho que  agradecer al tecladista Cristian Galarza, que me dio una mano muy grande y empezamos a hacer en su pequeño estudio lo que hoy es Amar Azul. De todos los músicos que pasaron desde que arrancamos hasta hoy quedo yo solo. Gonzalo hizo un reemplazo, ahí lo conocí y apareció justo para ese tercer disco que fue clave. Trajo temas y trajo ese sonido de acordeón que nos identifica. Así logramos un estilo que pegó. Quiero destacar también la amistad con la mamá de Gonzalo, que en esa época ayudó mucho y que hoy ya no la tenemos con nosotros”.

Gonzalo: “Mi mamá, además de estar siempre pendiente y atenta a las cosas que pasaban con el grupo, fue algo así como la inspiradora de “Entre cuatro paredes”, nuestro primer tema tipo carcelario/ testimonial. Ella iba a la cárcel de Varela a darle catequesis a un preso que le fue contando muchas cosas que mi vieja después me transmitía. A partir de esos relatos es que se armó esa canción que anduvo muy bien aquí y en Chile” (Gonzalo).

(CONTINUARÁ)