DOLOR EN LA MOVIDA TROPICAL ARGENTINA POR LA MUERTE DEL CANTANTE DE CUMBIA TESTIMONIAL

Todavía suenan en los barrios pobres, especialmente de la zona sur del conurbano bonaerense, “Señor periodista”, “La cama22,  “La muerte de un payaso” o “Juguete caro”…

Ahora seguramente sonarán más fuerte y más de un fanático derramará o esconderá una lágrima en honor a ese cantante que hace unas horas se despidió de este mundo.

Omar Shané peleó durante un tiempo contra una fibrosis pulmonar que finalmente causó su muerte en un nosocomio de Berazategui, sur del Gran Buenos Aires.

Lo despidieron a través de las redes sociales sus fanáticos, entre ellos muchos cantantes que siempre le tributaron un gran reconocimiento y que lo trataban de “maestro”.

Pablo Lescano, Oscar Belondi y Walter Encina, y muchos más, le dedicaron emotivas palabras de despedida.

Las FM cumbieras de todo el país también se hicieron eco de la muerte del “Jeque”, como se lo conoció, debido a su atuendo árabe, que se convirtió en su marca desde la década del 90, en el siglo pasado, cuando protagonizaba los fines de semana de los numerosos bailes del conurbano bonaerense.

Había tomado el apellido Shané de sus ancestros turcos y cuando estalló la música tropical en el país, a fines de los 80, él se caracterizó por cantar el testimonio de los pobres.

Su cumbia, las letras de sus canciones y su manera de cantar, doliente y sentida, calaron hondo en mucha gente, que no lo abandonó jamás.

Muchos siguieron su camino, identificados con las letras y con su voz.

Una voz que recorrió escenarios durante 55 años y está presente en una extensa discografía (en la foto, en una de sus últimas grabaciones, en Koala Récords).

Se alejó de este mundo a los 75 años.

“Se fue de viaje”, dicen sus colegas, los músicos, y lo repiten cada uno de los que se emocionan con sus canciones.

Por lo tanto, sólo resta decir: Hasta cualquier momento, Omar.