Hace 19 años arrancaron con Ráfaga y comenzaron a hacer historia. Por distintos motivos, un día decidieron dejar atrás el grupo con el que recorrieron el mundo y poco después se reencontraron y formaron otra banda. Decidieron llamarla La Otra Dimensión, aunque hoy cuentan que ya en ese momento Mauricio Juárez y Sergio Aranda le plantearon a Ariel Puchetta que fuera el solista y que ellos lo acompañarían. El cantante dijo que no.

En esta nota se habla de aquello, entre otras cosas.

-¿Les pesa el tiempo pasado?

Ariel- ¡No, para nada! Uno mira atrás y no parece que haya pasado tanto, jaja. Pensar que ya llevamos 19 años como profesionales y ocho con La Otra Dimensión. El 7 de setiembre van a ser los 19 de Ráfaga y el 27 de julio fueron los ocho de La Otra Dimensión.

-¿Pensaban que llegarían a tanto en aquellos inicios?

Maury- Ninguno de nosotros había estado en un grupo grande. Sólo en bandas chicas. Y no soñábamos todo lo que ocurriría luego, los festivales, Viña del Mar y todo eso.
Sergio- Nuestros sueños eran tocar en las fiestas del barrio, en algún cumpleaño…jaja

– ¿Se acuerdan a veces de esos inicios, cuando están de gira por ejemplo?

Sergio- ¡Siempre! Nosotros nunca nos olvidamos y la seguimos remando porque nos acordamos de aquello y queremos hacer honor a ese recuerdo. Tenemos reuniones para seguir tocando en las distintas localidades de las provincias argentinas y seguir visitando otros países también. Nosotros logramos un público de toda la familia.

Ariel- Eso es impresionante. Ver como hoy una nena de 15 años canta “Ráfaga de amor” como lo canta la hermana que tiene 26 años, como lo canta la tía o la mamá. Ver a todo el mundo feliz, como si fuera que el tema es de ayer, y la realidad es que se compuso hace 19 años. Eso nos llena de orgullo.

Maury- A veces estamos fuera del país y en esos momentos es cuando más escuchamos cumbia, porque nos agarra el amor por lo nuestro, ja. Y decimos “qué loco los carnavales de Santiago del Estero o de Tucumán” y qué lindo tal o cual lugar en otras provincias. Muchas veces paramos en el medio de la nada a comer un asado o a jugar a las cartas y nos acordamos de tal o cual gira por el país y por el mundo. La República Argentina la dimos vuelta 8 o 9 veces, pueblito por pueblito, ciudad por ciudad. Pero lo mismo Chile, Perú, Bolivia…

*Leé la nota completa en la edición 101.