Bolivia continúa siendo como un imán que atrae de manera permanente a Diego Ríos. La gente lo pide, lo llaman desde diferentes ciudades y las actuaciones en el vecino país se hacen de manera bastante corriente. Por ejemplo, el primer fin de semana de noviembre estuvo en Sucre, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra (las fotos pertenecen a esas presentaciones), retornó a la Argentina, continuó aquí con su agenda artística, pero ya para la última semana del mes (días 24, 25 y 26) nuevamente desembarca en Bolivia. Mientras tanto sigue presentando su nuevo corte de difusión, va reconquistando terreno en CABA y GBA, recorre el interior de la provincia de Buenos Aires (recientemente Tres Arroyos y Bahía Blanca) y también otras provincias, como Neuquén.